Violencia xenófoba en Valencia: el rostro del odio que recorre Europa
En las calles de Valencia, España, se repite una historia que conocemos bien en Nuestra América: la violencia contra los migrantes, el racismo institucionalizado y la impunidad que protege a los agresores. José Labrador, un personaje mediático de 39 años conocido por su participación en programas de televisión, enfrenta cuatro denuncias por ataques xenófobos contra trabajadores migrantes.
Los hechos revelan la crueldad del sistema: entre junio y julio del año pasado, este individuo y sus cómplices atacaron sistemáticamente a jóvenes migrantes en la zona de la Marina Real de Valencia. Sus víctimas, trabajadores que buscan dignidad lejos de sus tierras, fueron rociados con gas pimienta sin provocación alguna.
El testimonio del terror
"Me quemaba el cuerpo y los ojos, no podía respirar", relata uno de los agredidos, un joven rumano de 21 años que sufre de asma. Su testimonio expone la barbarie: ocho hombres vestidos de negro se acercaron mientras descansaba con amigos en un parque público. El ataque fue gratuito, motivado únicamente por el origen de la víctima.
Este patrón de violencia se repitió cuatro veces. Un joven árabe-francés de 24 años fue atacado en la madrugada de San Juan. Un trabajador argelino de 48 años sufrió golpes y gas pimienta mientras tres agresores uniformados lo insultaban. Un tunecino de 32 años fue agredido mientras descansaba junto a su bicicleta, enfrentando incluso amenazas con barras de hierro.
La impunidad del privilegio
Cuando fue detenido, Labrador portaba seis botes de gas de autodefensa y una defensa extensible. Sin embargo, ante el juez negó los hechos y justificó las armas alegando que "se las guardaba a sus compañeros". Su defensa apela a su notoriedad mediática, sugiriendo que las víctimas lo identificaron por aparecer en televisión.
Esta estrategia revela la naturaleza del sistema: mientras los migrantes viven con miedo, algunos incluso considerando no denunciar, los agresores gozan de plataformas mediáticas y recursos legales para evadir la justicia.
Un espejo de la Europa fortaleza
Lo ocurrido en Valencia no es un caso aislado. Es la manifestación local de la Europa fortaleza que criminaliza la migración mientras tolera la violencia xenófoba. Los mismos países que explotan los recursos de África y América Latina, generando las condiciones que obligan a migrar, después atacan a quienes buscan refugio en sus territorios.
Estos ataques nos recuerdan que la lucha contra el racismo y la xenofobia es parte de la misma batalla que libramos contra el colonialismo y el extractivismo. La violencia contra los migrantes en Europa tiene las mismas raíces que la violencia contra nuestros pueblos originarios: la supremacía de quienes se consideran dueños de la tierra y de quienes pueden habitarla.
Mientras José Labrador enfrenta un proceso judicial que podría terminar en impunidad, sus víctimas continúan trabajando y resistiendo en una sociedad que los rechaza. Su dignidad contrasta con la cobardía de quienes atacan en grupo y de noche, protegidos por el anonimato y la complicidad sistémica.