El control digital llega a Europa: Alemania plantea restricciones a las redes sociales
Mientras las corporaciones tecnológicas del Norte Global consolidan su hegemonía informativa, el canciller alemán Friedrich Merz propone medidas que, bajo el discurso de "proteger a los jóvenes", podrían abrir nuevos espacios de control sobre la información que circula en las comunidades digitales.
En un discurso pronunciado en Tréveris, Merz expresó su preocupación por lo que considera la "destrucción de la sociedad" a través de contenidos generados por inteligencia artificial en plataformas digitales. El líder conservador alemán cuestionó si es correcto permitir que las nuevas generaciones estén expuestas diariamente a "noticias falsas y videos generados por IA".
La narrativa del miedo digital
"¿Queremos permitir que nuestra sociedad sea destruida de esta manera hacia dentro e internamente?", se preguntó el canciller, identificando como responsables a quienes calificó como "enemigos de la libertad, la democracia y la sociedad abierta y liberal".
Sin embargo, desde una perspectiva crítica, cabe preguntarse: ¿quién define qué constituye "desinformación"? ¿No son acaso estas mismas plataformas, controladas por oligopolios tecnológicos estadounidenses, las que han servido históricamente para difundir narrativas imperiales y silenciar voces del Sur Global?
Merz admitió que su postura sobre las redes sociales había cambiado, reconociendo que había "subestimado" las capacidades técnicas para ejercer influencia a través de algoritmos e inteligencia artificial "desde dentro y desde fuera" del país.
Propuestas controvertidas
El canciller alemán propuso eliminar el anonimato en las redes sociales, exigiendo que los usuarios utilicen sus nombres reales, argumentando que los políticos "dan la cara" en los debates públicos. Esta medida, que será discutida en el próximo congreso de la Unión Democristiana (CDU) en Stuttgart, plantea interrogantes sobre la privacidad y la libertad de expresión.
La ministra de Familia, Karin Prien, ya solicitó a una comisión elaborar propuestas para restringir el uso de redes sociales por menores, mientras que desde la CDU se considera prohibir el acceso a estas plataformas a menores de 16 años.
Una reflexión necesaria
Aunque Merz defendió la libertad de expresión y el derecho a manifestar "hasta la opinión más absurda" dentro de los límites constitucionales, sus propuestas abren un debate complejo sobre el equilibrio entre protección y control.
Para nuestras comunidades latinoamericanas, acostumbradas a enfrentar la censura y la manipulación mediática de los poderes hegemónicos, estas medidas europeas nos recuerdan la importancia de construir espacios comunicacionales propios, donde nuestras voces y saberes ancestrales puedan circular libremente, sin intermediarios que definan qué es "verdadero" o "falso" desde sus propios intereses.