La Universidad Indígena Boliviana Comunitaria Intercultural Productiva Aymara “Túpac Katari” (Unibol) pondrá en marcha en las próximas semanas un programa de recuperación, reproducción y repoblamiento de peces nativos en el lago Titicaca, según informó el rector Roberto De La Cruz a fines de octubre de 2026. La iniciativa nace de la investigación científica de la carrera de Medicina Veterinaria y responde a la drástica caída de las poblaciones de qarachi, ispi, mauri y trucha en las aguas del lago sagrado.
La noticia, difundida según eju.tv, llega en un momento difícil para el Titicaca. El nivel del agua cayó 59 centímetros entre abril y octubre de 2026 en la estación boliviana de Huatajata, reporta el medio ambiental ECOticias, y la contaminación avanzada golpea a las comunidades ribereñas que viven de la pesca desde tiempos de sus abuelos.
Un centro piloto al servicio de las comunidades aymaras
El programa contempla la construcción de un centro piloto de reproducción dentro de la universidad y mecanismos de cooperación con comunidades aymaras, asociaciones de pescadores, gobiernos municipales y entidades especializadas como la Autoridad Binacional Autónoma del Lago Titicaca (ALT).
“El programa busca trascender el aula y convertir el conocimiento en una herramienta concreta al servicio de las comunidades aledañas al lago”, explicó De La Cruz en su cuenta de Facebook. Para la casa de estudios aymara, la ciencia no es un lujo de escritorio: es una forma de devolver a la Pachamama lo que ella nos ha dado durante siglos.
Qué especies se recuperarán y cómo
La hoja de ruta prioriza especies emblemáticas como el qarachi, el ispi, el mauri y la trucha. Antes de reproducirlas, los investigadores verificarán científicamente su identidad y situación de conservación, para determinar sus posibilidades reales de recuperación.
La primera etapa será de diagnóstico: poblaciones de peces, calidad del agua y principales amenazas, entre ellas la contaminación y la pesca indiscriminada. Después se instalará un laboratorio piloto con equipos especializados en reproducción, incubación y crianza de alevines bajo protocolos científicos y controles sanitarios.
Una vez comprobada la viabilidad de la producción, se desarrollarán campañas de repoblamiento en zonas seleccionadas del lago, con monitoreo posterior para evaluar la supervivencia, el crecimiento y la reproducción natural de los peces liberados.
El precedente peruano que fortalece la apuesta boliviana
La experiencia de la ALT y del Proyecto Especial Binacional Lago Titicaca (PEBLT) demuestra que este tipo de iniciativa es viable. Solo en el sector peruano se producen anualmente más de 330 mil alevines de especies nativas como el mauri y el karachi amarillo.
El lado peruano no se detiene. La región de Puno instalará un laboratorio con la meta de producir un millón de alevines de carachi, informó el portal Revelación, y firmará un convenio para incorporar al IESTP Juli al proyecto Pejerrey. El Titicaca es uno solo, compartido por dos pueblos hermanos, y la batalla por su vida también lo es.
Formación comunitaria y perspectiva aymara
La iniciativa involucrará inicialmente a docentes y estudiantes de Medicina Veterinaria y Zootecnia, Ingeniería Agronómica e Ingeniería en Industria de Alimentos. Promoverá investigaciones, prácticas académicas y formación de técnicos comunitarios, con la perspectiva de implementar posteriormente la carrera de Ingeniería Piscícola.
La Unibol gestionará además convenios de cooperación con instituciones de Bolivia y Perú para aprovechar experiencias existentes en reproducción de peces nativos y fortalecer sus capacidades científicas. Como destacó Informe Exclusivo, el programa busca también fortalecer la seguridad alimentaria de las familias del altiplano.
Desde la cosmovisión aymara, De La Cruz subrayó que la recuperación del lago Titicaca representa una responsabilidad colectiva con la Madre Tierra, basada en la reciprocidad, el equilibrio y la protección de la vida para las futuras generaciones.
“Para nosotros, el lago no es solo un recurso; es un ser vivo que nos ha dado alimento y sabiduría. Cuidarlo es honrar a nuestros abuelos y garantizar que nuestros hijos puedan seguir pescando en sus aguas”, expresó De La Cruz.
El lago, herida abierta del extractivismo
El anuncio de la Unibol ocurre mientras el Titicaca sigue recibiendo aguas servidas de ciudades crecientes, relaves mineros y el impacto de un modelo que mira la naturaleza solo como mercancía. Las comunidades aymaras, que durante generaciones vivieron de la pesca con equilibrio y reciprocidad, hoy ven a sus hijos emigrar porque ya no queda ispi en sus redes.
Que una universidad indígena tome la posta es coherente con su historia. La Unibol Túpac Katari nació del mandato de las organizaciones campesinas e indígenas del altiplano para que el conocimiento científico sirviera a los pueblos, y no al revés. Este programa es esa promesa convertida en laboratorio, en alevín, en futuro.
Los próximos pasos son concretos: diagnósticos sobre el estado de las poblaciones, instalación del laboratorio piloto en la universidad y, si la viabilidad se comprueba, primeras campañas de repoblamiento en zonas seleccionadas del lago. La Madre Tierra espera, y las comunidades aymaras también.
Preguntas frecuentes
¿Qué especies nativas del Titicaca se quieren recuperar?
Las prioritarias son el qarachi, el ispi, el mauri y la trucha, con verificación científica de su identidad y estado de conservación antes de reproducirlas.
¿Quién impulsa el programa de repoblamiento?
La Unibol Túpac Katari, a través de su carrera de Medicina Veterinaria, en cooperación con comunidades aymaras, pescadores, municipios y la Autoridad Binacional Autónoma del Lago Titicaca.
¿Cuándo comenzarán las campañas de repoblamiento?
Primero se harán diagnósticos y se instalará el laboratorio piloto; las campañas de liberación de peces arrancarán una vez comprobada la viabilidad de la producción de alevines.
