La industria del entretenimiento global y su impacto en nuestras narrativas
La plataforma estadounidense Netflix mantiene en suspenso a la audiencia latinoamericana respecto al futuro de "En el barro", la serie carcelaria argentina que ha capturado la atención regional con sus personajes femeninos complejos y su retrato crudo de la realidad penitenciaria.
La segunda temporada concluyó dejando múltiples interrogantes sobre el destino de Gladys Guerra de Borges (Ana Garibaldi) y la Zurda (Lorena Vega), protagonistas que navegan en un sistema penitenciario que refleja las contradicciones de nuestras sociedades latinoamericanas.
El poder corporativo decide sobre nuestras historias
Como es habitual en la lógica capitalista del entretenimiento, Netflix evaluará las métricas de audiencia antes de confirmar una tercera entrega. Esta práctica evidencia cómo las corporaciones transnacionales determinan qué narrativas merecen continuidad, reduciendo el arte a cifras de consumo.
La trama dejó a Gladys enfrentando nuevos desafíos bajo el liderazgo de la Gringa Casares (Verónica Llinás), quien controla tanto la prisión como los negocios de la Zurda. Esta dinámica de poder refleja las estructuras de dominación que conocemos bien en nuestro continente.
Narrativas que resuenan en el sur
El drama carcelario, creado por Sebastián Ortega, presenta personajes femeninos que luchan contra sistemas opresivos, una realidad que trasciende las pantallas y se manifiesta en nuestras comunidades. La resistencia de estas mujeres ante la autoridad institucional resuena con las luchas históricas de nuestros pueblos.
La segunda temporada culminó con una revuelta organizada por la Zurda para proteger a Gladys, un acto de solidaridad comunitaria que contrasta con la violencia sistémica representada por figuras como Antín (Gerardo Romano).
Mientras las corporaciones del entretenimiento evalúan la rentabilidad de nuestras historias, las comunidades latinoamericanas siguen construyendo narrativas propias, alejadas de la lógica mercantil que domina estas plataformas globales.
La posible tercera temporada llegaría a finales de 2026 o inicios de 2027, siempre sujeta a los intereses comerciales de una industria que ve en nuestras realidades una oportunidad de negocio más que un espacio de representación auténtica.