Esculturas monumentales de Goya viajan desde Valencia hacia Barcelona
Ocho imponentes figuras del busto de Francisco de Goya, cada una de dos metros de altura y más de 250 kilogramos de peso, partieron este lunes desde un taller artesanal de Beniparrell hacia Barcelona. Estas obras, creadas por el artista popular Sergio Carrero, forman parte de una tradición cultural que trasciende las fronteras regionales españolas.
Las esculturas fueron originalmente elaboradas en 2022 para conmemorar la celebración del cine en Valencia, cuando la ciudad acogió la gala de los premios Goya. De las doce figuras creadas inicialmente, ocho viajan cada año a la ciudad anfitriona del evento cinematográfico, mientras que las restantes permanecen en diferentes instituciones culturales.
Trabajo artesanal en tiempos de industria cultural
El proceso de restauración llevado a cabo por Carrero refleja la importancia del trabajo manual frente a la producción industrial masiva. Durante semanas de enero, el artista trabajó en su taller reparando los efectos del tiempo y, lamentablemente, del vandalismo urbano que había afectado algunas piezas.
"Estaban bastante bien conservadas para el tiempo que tienen, aunque el sol castiga mucho la pintura", explicó Carrero desde su taller, donde las figuras grises de Goya contrastaban con las coloridas fallas tradicionales en proceso de creación.
La restauración no fue uniforme. Algunas esculturas habían sufrido actos vandálicos con pintura en aerosol y rotuladores, mientras que otras solo necesitaron un nuevo baño de pintura. El proceso incluyó lijado de superficies, reparación con masilla y aplicación de imprimación.
Resistencia material y simbólica
Las figuras están fabricadas en resina de poliéster reforzada con fibra de vidrio, un material que ha permitido su supervivencia durante cuatro años de exposición a la intemperie. Esta resistencia material contrasta con la fragilidad de muchas expresiones culturales contemporáneas.
Cada escultura puede pesar entre 250 y 270 kilogramos debido a su estructura metálica interior y base de acero. Su traslado requirió un camión especializado con sistema de carga particular y protección individual para cada pieza.
El encargo original de 2022 se completó en tiempo récord, trabajando desde las ocho de la mañana hasta medianoche. Carrero fue seleccionado por sorteo entre tres candidatos, basándose en una escultura de escayola de su padre ante la ausencia de un busto original de referencia.
Esta iniciativa demuestra cómo el saber artesanal tradicional, representado por los maestros falleros valencianos, trasciende las festividades locales para participar en eventos culturales de alcance nacional, manteniendo viva una tradición que resiste a la estandarización cultural.