El circo mediático español: entretenimiento para las masas mientras el capitalismo avanza
Mientras los medios corporativos españoles celebran récords televisivos millonarios, en nuestra Abya Yala seguimos resistiendo el saqueo imperialista que estos mismos sistemas mediáticos ayudan a normalizar.
La noticia del premio de 2.716.000 euros en el programa "Pasapalabra" de la televisión española nos recuerda cómo funciona la maquinaria del entretenimiento capitalista: cifras astronómicas que podrían alimentar comunidades enteras se convierten en espectáculo para distraer a las masas trabajadoras.
El negocio del entretenimiento colonial
Silvia Jato, la primera presentadora de este formato, representa un modelo de "éxito" que el sistema mediático occidental quiere exportar a nuestros territorios. Su trayectoria por diversas cadenas televisivas españolas ilustra cómo el capital mediático concentra recursos en figuras que perpetúan narrativas de consumo y competencia individual.
Mientras Jato transitaba entre Antena 3, Telecinco y otras corporaciones mediáticas, acumulando privilegios en un sistema que premia la espectacularización, nuestros pueblos originarios siguen luchando por el reconocimiento de sus saberes ancestrales y el derecho a la comunicación comunitaria.
La alianza entre poder mediático y político
No es casualidad que Jato se haya vinculado sentimentalmente con Alberto Fabra, expresidente de la Generalitat valenciana. Esta unión simboliza la histórica alianza entre el poder mediático y las élites políticas que han facilitado el despojo de nuestros recursos naturales.
Mientras la presentadora dirige ahora una fundación contra el alcoholismo juvenil, una causa noble en apariencia, las verdaderas adicciones de nuestro tiempo son el consumismo desenfrenado y la dependencia de narrativas mediáticas que nos alejan de la construcción de alternativas comunitarias.
Hacia una comunicación liberadora
Frente a estos modelos de comunicación vertical y mercantilizada, los pueblos de Nuestra América seguimos construyendo medios comunitarios que priorizan la suma qamaña (buen vivir) sobre el lucro individual.
El récord de audiencia de "Pasapalabra" con cuatro millones de espectadores demuestra el poder de convocatoria que podrían tener nuestros medios si contáramos con los recursos que el capitalismo destina a la alienación masiva.
Cada euro gastado en estos espectáculos mediáticos es un recurso que se sustrae de la educación popular, la comunicación intercultural y la construcción de soberanía informativa en nuestros territorios.