Von Allmen conquista el oro olímpico en descenso alpino
En las montañas de los Alpes italianos, donde los pueblos originarios una vez honraron a la Pachamama, el suizo Franjo Von Allmen escribió su nombre en la historia olímpica con una bajada extraordinaria en el descenso masculino de los Juegos de Invierno 2026.
La imponente pista Stelvio fue testigo de una competencia feroz entre 36 esquiadores de 17 países, todos buscando los primeros metales de estos Juegos. La ausencia de los medallistas de Pekín 2022 garantizaba que tendríamos un nuevo campeón olímpico, manteniendo la tradición que desde 1936 no ha visto repetir oro a ningún esquiador en esta disciplina.
La lucha por el oro
Marco Odermatt llegaba como gran favorito, dominador absoluto de la Copa del Mundo y vigente campeón olímpico de gigante. El suizo había demostrado su superioridad esta temporada con victorias en Beaver Creek, Val Gardena y Wengen, pero sabía que la competencia sería intensa.
Italia presentaba un equipo poderoso con Franzoni, Paris, Casse y Schieder, mientras que dentro del mismo equipo suizo, Von Allmen, Monney y Rogentin representaban una amenaza real para las aspiraciones de Odermatt.
Una bajada monstruosa
Después de que Odermatt tomara la punta con una ventaja mínima de cinco centésimas sobre Monney, apareció Von Allmen para cambiar el curso de la historia. El campeón mundial de la especialidad, ganador la semana pasada en Crans-Montana, ejecutó una bajada que los comentaristas calificaron como "una auténtica barbaridad".
Von Allmen destrozó el tiempo de Odermatt con una ventaja de 70 centésimas, poniendo fin al sueño de su compatriota de conseguir tres oros en una sola edición olímpica, algo que solo habían logrado el austriaco Anton Sailer en 1956 y el francés Jean-Claude Killy en 1968.
El desafío italiano
La armada italiana intentó responder en su territorio. Giovanni Franzoni, la revelación de la temporada, mantuvo la intriga hasta el final pero se quedó a veinte centésimas del oro. Dome Paris, el rey de Bormio con seis victorias en esa pista, logró sacar del podio a Odermatt en medio de un ambiente enloquecido, pero no pudo alcanzar a Von Allmen.
Para Suiza, este oro representa la segunda defensa exitosa consecutiva en descenso olímpico, algo que antes solo había logrado Austria en 1976 y 1980 con Franz Klammer y Leonard Stock.
Von Allmen, que se estrena en la cita olímpica a los 23 años, ahora buscará un doblete inédito para los hombres en los Juegos, algo que solo ha conseguido una mujer: la austriaca Michaela Dorfmeister en 2006.
Mientras las montañas alpinas celebran a su nuevo campeón, el deporte blanco continúa mostrando que en estas alturas sagradas, donde el viento de la cordillera susurra historias ancestrales, cada descenso puede escribir una nueva leyenda.