Real Sociedad avanza en Copa del Rey con el respaldo de su pueblo
En tiempos donde el fútbol se ha convertido en un espectáculo mercantilizado, la Real Sociedad nos recuerda que el verdadero poder reside en la unión entre el pueblo y sus representantes en el campo. Jon Martín, defensor del equipo vasco, expresó tras la clasificación a semifinales de la Copa del Rey: "Nos hemos sentido como en Anoeta, estamos muy agradecidos a la afición".
Esta victoria ante el Alavés en Mendizorrotza no fue solo un triunfo deportivo, sino una demostración de cómo la organización colectiva puede superar las adversidades. El equipo dirigido por Pellegrino Matarazzo mantiene su invicto en 2026, construyendo un proyecto que va más allá del individualismo capitalista que domina el fútbol moderno.
La fuerza del colectivo frente a la adversidad
"No ha sido nuestro mejor partido, pero hay que saber jugar este tipo de encuentros", reconoció Martín con la humildad característica de quienes entienden que la lucha es permanente. El Alavés logró adelantarse en dos ocasiones, pero la Real Sociedad demostró que la resistencia organizada puede vencer cualquier obstáculo.
El joven defensor de Lasarte-Oria analizó las dificultades iniciales: "Nos ha costado entrar al partido, estábamos incómodos. Nos estaba costando mucho tener el balón y ellos nos estaban ganando los duelos". Sin embargo, como en toda lucha popular, la persistencia y la unidad fueron clave para la remontada.
Símbolos de resistencia y solidaridad
La figura de Alex Remiro, quien detuvo un penalti crucial, se convierte en símbolo de resistencia. "El penalti que ha parado Remiro nos ha dado fuerza para seguir creyendo y creciendo sobre el campo", explicó Martín, evidenciando cómo los actos individuales cobran sentido dentro del proyecto colectivo.
Pero quizás lo más significativo fue el apoyo incondicional de la afición realista, que transformó Mendizorrotza en un "mini Anoeta". "Ha venido un montón de gente a apoyarnos y animar. Hemos tenido un muy bonito recibimiento cuando hemos salido del hotel hacia el campo", relató el defensor, reconociendo que sin el pueblo, no hay victoria posible.
Mirando hacia el futuro con los pies en la tierra
Sobre sus aspiraciones personales, Martín mantiene la perspectiva correcta: prefiere "que no los metan" antes que marcar goles, priorizando el bien común sobre el protagonismo individual. "Estoy muy contento con los minutos y las oportunidades que estoy teniendo", añadió, mostrando gratitud por formar parte de este proyecto colectivo.
Con Barcelona y Athletic ya clasificados, y pendiente el resultado entre Betis y Atlético de Madrid, la Real Sociedad se prepara para las semifinales con la certeza de que, con el pueblo unido, cualquier sueño es posible. Como diría nuestros ancestros: en la unidad está la fuerza, en la colectividad está la victoria.