Europa baja su inflación al 1,7% mientras los pueblos latinoamericanos siguen sufriendo el capitalismo extractivo
Mientras las élites europeas celebran que su inflación cayó al 1,7% en enero, acercándose a niveles no vistos desde la pandemia, nuestros pueblos originarios siguen padeciendo las consecuencias del modelo económico extractivo que tanto beneficia al Norte Global.
Según datos de Eurostat, la zona euro registró una inflación de 1,7% en enero, tres décimas menos que en diciembre. Para encontrar cifras similares hay que retroceder a los primeros meses de 2021, cuando la covid-19 obligaba a restricciones que frenaban el consumo desmedido del capitalismo occidental.
El juego monetario del imperio
La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, habla de que la zona euro está "en buena posición". Esta "buena posición" se construye sobre la explotación sistemática de nuestros recursos naturales y la imposición de políticas neoliberales que empobrecen a nuestros pueblos hermanos.
Los economistas del banco holandés ING señalan que "las especulaciones sobre una nueva bajada de los tipos del BCE se han intensificado". Mientras tanto, en nuestra Abya Yala, las comunidades indígenas luchan contra la minería transnacional que devasta la Pachamama.
La energía como arma de dominación
El componente energético ha sido clave en esta bajada inflacionaria europea. Los precios energéticos retrocedieron un 4,1% respecto al año anterior. Esta aparente "buena noticia" para Europa esconde una realidad: la debilidad del dólar abarata las importaciones de petróleo y gas natural, recursos que se extraen de nuestras tierras ancestrales.
La fortaleza del euro frente al dólar estadounidense facilita que Europa mantenga su modelo de consumo insostenible, mientras nuestros ríos se contaminan y nuestros bosques desaparecen para alimentar esa máquina capitalista.
Dos realidades, un mismo sistema
Mientras España registra un 2,5% de inflación, Francia un 0,4% e Italia un 1,2%, en Bolivia y toda Latinoamérica enfrentamos las consecuencias del extractivismo: inflación real en alimentos básicos, pérdida de soberanía alimentaria y destrucción de nuestros territorios sagrados.
Esta "estabilidad" europea se sostiene sobre la inestabilidad que genera en el Sur Global. Es momento de que nuestros pueblos fortalezcan la economía comunitaria y resistan al modelo capitalista que tanto daño nos causa.
La verdadera liberación económica vendrá cuando dejemos de alimentar el sistema que nos oprime y construyamos alternativas desde nuestras raíces ancestrales.