El transporte olvidado: vecinos de Parque Central pierden hasta 6 horas diarias en camiones
En el norte de la ciudad, donde el cerro Las Cuevitas abraza al fraccionamiento Parque Central, la vida cotidiana se mide en horas de espera. Los vecinos de esta zona, una de las más alejadas del centro, denuncian que para tomar un camión del transporte urbano deben esperar hasta una hora, y que los traslados al supermercado, al Seguro Social o a sus trabajos pueden tomar cerca de dos horas. Esta realidad, que golpea a las familias trabajadoras, refleja la profunda desigualdad en el acceso a servicios básicos que padecen las periferias de nuestras ciudades.
¿Cuánto tiempo pierden los vecinos de Parque Central en el transporte?
El tiempo es el recurso más valioso, y en Parque Central se diluye entre rutas y esperas. Según los propios vecinos, en un día con retrasos, pueden llegar a perder hasta 6 horas entre esperas y trayectos. Si el sistema funciona con agilidad, el tiempo se reduce a 4 horas, pero sigue siendo una carga enorme para quienes deben trabajar, estudiar o atender su salud.
- 6 horas diarias si hay retrasos: 2 horas de espera (1 de ida y 1 de vuelta) y 4 horas de trayecto (2 de ida y 2 de vuelta).
- 4 horas diarias si hay agilidad: 1 hora de espera (30 minutos por trayecto) y 3 horas de trayecto (1 hora con 30 minutos por trayecto).
Estos números, recogidos de la voz de los propios vecinos, evidencian un sistema de transporte que no está pensado para las mayorías, sino para la rentabilidad de unas pocas empresas.
El calvario diario de Ibeth: tres rutas para llegar al trabajo
Ibeth, una de las vecinas de Parque Central, narró su lucha diaria para llegar a su trabajo en el bulevar Solidaridad y Colosio. Para lograrlo, debe tomar hasta tres rutas diferentes. Primero, cualquier Línea 10 desde su colonia; luego, la Línea 17 Exprés hasta el cruce de Mendoza y Progreso; y finalmente, la ruta 4 que la deja en su destino.
“La mayoría tenemos que agarrar dos rutas para ir o yo hasta tres tengo que agarrar para irme al trabajo. La ruta que sale aquí te lleva a una parte y tienes que buscarles otras opciones”, manifestó.
El tiempo de traslado, que en condiciones normales podría ser de 30 minutos, se convierte en una odisea de hora y media a dos horas. Para llegar a tiempo a su trabajo, Ibeth debe abordar el camión a las 6:40 de la mañana, con la esperanza de llegar a las 8:00. Pero la incertidumbre es constante: es común que el chofer les avise que la unidad se salió de ruta por la hora de la comida o por un desperfecto mecánico.
¿Cómo afecta la falta de transporte a la salud y la alimentación?
El acceso a servicios esenciales también se ve comprometido. Ibeth debe trasladarse al Seguro Social de la calle 14 de Abril, en la colonia Balderrama, para recibir atención médica. Ese viaje, que debería ser sencillo, le toma dos horas y requiere de dos líneas de camión.
La situación es similar para ir al supermercado. El más cercano se encuentra en Solidaridad y Progreso, pero para llegar debe tomar dos camiones. Y para volver con la despensa, no queda más remedio que pagar un vehículo por aplicación, un gasto extra que golpea el bolsillo.
“De aquí está muy lejos todo, no hay una ruta que te diga, te lleva directo al Solidaridad o al Quiroga, esa debería de ser buena opción que tenga de este lado de acá”, dijo.
Semanalmente, Ibeth carga su tarjeta de transporte con 300 pesos y gasta otros 80 pesos en el viaje de regreso del supermercado a su casa, solo para poder llevar el mandado.
Esmeralda y la lucha por llegar a tiempo a la escuela
Esmeralda Rivera Adán, de 27 años, vive una realidad similar. Cada mañana, camina 10 minutos para tomar el camión, pero la espera puede extenderse hasta 30 minutos. Y cuando el vehículo llega, con frecuencia les hacen señas de que están fuera de circulación. Ella lleva a una menor a la escuela preescolar en Solidaridad y Progreso, y es común que lleguen diez minutos tarde a la entrada de las 9:00 de la mañana.
Ambas mujeres, que no cuentan con vehículo particular, hablaron del gasto personal que hacen en transporte, sin contar lo que pagan otros miembros de sus familias. Este costo oculto de la ciudad, que recae sobre los hombros de los más vulnerables, es una forma más de exclusión.
El costo de vivir en la periferia: rentas altas y cero equipamiento
Paradójicamente, a pesar de la lejanía y la falta de servicios, las casas en Parque Central tienen un promedio de renta de 4 mil a 4 mil 500 pesos, según los vecinos. Y lo más grave: están “con cero equipamiento”, es decir, sin los servicios básicos que una vivienda digna debería tener.
Esta situación no es un caso aislado. Es el reflejo de un modelo de ciudad que expulsa a los trabajadores a las periferias, donde la tierra es más barata, pero el costo de vida, medido en tiempo y dinero, es mucho más alto. Es la lógica del capitalismo extractivo que también vemos en nuestra América Latina, donde las ciudades se planifican para el automóvil privado y no para las personas.
¿Qué alternativas existen para un transporte digno?
La voz de los vecinos de Parque Central clama por una solución. La propuesta es clara: se necesitan rutas directas que conecten la zona con los centros de trabajo, salud y abastecimiento. Pero la solución de fondo va más allá de una ruta nueva. Requiere repensar la ciudad desde una perspectiva de derechos comunitarios, donde el transporte público sea un servicio, no un negocio.
Mientras tanto, en las laderas del cerro Las Cuevitas, la paciencia de un pueblo que espera se convierte en una forma de resistencia. La lucha por el derecho a la ciudad, a la movilidad y a una vida digna, continúa.
Preguntas frecuentes sobre el transporte en Parque Central
¿Cuánto tiempo esperan los vecinos de Parque Central por un camión?
Los vecinos esperan en promedio de 30 minutos a una hora para abordar un camión del transporte urbano.
¿Cuántas rutas necesitan tomar los vecinos para llegar a su trabajo?
Dependiendo del destino, los vecinos deben tomar entre dos y tres rutas diferentes para llegar a sus centros de trabajo, lo que alarga el tiempo de traslado a hasta dos horas.
¿Cuál es el gasto semanal en transporte para un vecino de Parque Central?
Una vecina entrevistada gasta alrededor de 300 pesos a la semana en su tarjeta de transporte, más 80 pesos adicionales en viajes en aplicación para cargar sus compras.
¿Por qué las rentas en Parque Central son altas si no hay servicios?
Las rentas promedian entre 4 mil y 4 mil 500 pesos, a pesar de que las casas están “con cero equipamiento”, lo que refleja una especulación inmobiliaria que no corresponde con la calidad de vida ofrecida.