El Gobierno boliviano presupuestó aproximadamente Bs 11.000 millones para sostener el subsidio a la gasolina y al Gas Natural Vehicular (GNV) durante 2027, pese a haberse comprometido ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) a eliminar toda subvención a los carburantes desde el 1 de enero de esa gestión. El anuncio lo hizo el viernes 30 de octubre el ministro de Economía, Christian Andrés Morales, durante la presentación del proyecto de ley del Presupuesto General del Estado (PGE) 2027, según informó El País Tarija.
La cifra equivale a algo menos de mil millones de dólares, calculados con un tipo de cambio estimado de Bs 12 por unidad. En 2025 y 2026 el Gobierno presupuestó más de dos mil millones de dólares para el mismo fin, pero el gasto real terminó superando los 3.000 millones. El ministro no explicó cómo compatibilizará esa partida con el calendario de eliminación asumido ante el organismo internacional.
Con este subsidio, el Estado sigue protegiendo el precio del combustible que usan a diario los transportistas, los campesinos que llevan sus productos a la feria y las familias de El Alto, del Chapare o del Gran Chaco. Es el mismo Estado que durante años sostuvo que la soberanía sobre los recursos naturales era la base del proceso de cambio. Hoy esa base se negocia en las oficinas de Washington.
Lo que dice el acuerdo con el FMI
El párrafo 13 del Memorando de Políticas Económicas y Financieras remitido al FMI establece que el presupuesto de 2027 no incluirá disposiciones para conceder subvenciones a los combustibles, ni con recursos del Tesoro General de la Nación ni de empresas estatales. El documento fija además que los precios nacionales deberán alcanzar niveles de recuperación de costos a partir de enero de 2027, al mismo tiempo que el Gobierno incrementará el gasto en asistencia social para proteger a los sectores vulnerables.
El compromiso forma parte del programa de financiamiento por aproximadamente 1.900 millones de dólares acordado con el FMI, que contempla medidas de ajuste fiscal y reformas estructurales. La eliminación de los subsidios es uno de sus componentes centrales, orientado a reducir el costo fiscal y cuasifiscal del abastecimiento de carburantes.
La contradicción entre lo firmado ante el organismo y lo anunciado por Morales abre interrogantes sobre la consistencia del proyecto presupuestario. EL DEBER señala que la asignación de Bs 11.000 millones no coincide con el compromiso de excluir esas partidas del presupuesto de 2027. El ministro no aclaró si se trata de una previsión transitoria, de recursos para cubrir obligaciones anteriores o de una modificación de la política comprometida.
“Dentro del presupuesto estamos garantizando una subvención de 11 mil millones de bolivianos aproximadamente, tomando en cuenta que a la fecha contamos con esa política de subvención de la gasolina. Está garantizada también la subvención del GNV”, afirmó el ministro Morales durante la presentación del proyecto.
Cifras del PGE 2027
El proyecto remitido a la Asamblea Legislativa Plurinacional establece un presupuesto consolidado de Bs 335.140 millones y un agregado de Bs 411.244 millones. También contempla más de Bs 14.000 millones para políticas sociales, incluidos el bono Juancito Pinto, el programa PEPE II y el Sistema Único de Salud (SUS), además de Bs 17.000 millones para inversión pública.
La meta fiscal es reducir el déficit al 6,7% del Producto Interno Bruto en 2027, frente al 9,2% fijado en el presupuesto reformulado de 2026. El escenario macroeconómico proyecta una caída del PIB del 1,5%, una inflación del 10,7% y un precio internacional del petróleo WTI de 68,87 dólares por barril, como confirmó RTP Bolivia.
Qué significa para el pueblo
Para las mayorías nacionales, la discusión no es técnica sino vital. Eliminar el subsidio significa que el precio de la gasolina subirá y, con él, el costo del pasaje, de la canasta familiar y del transporte de alimentos desde el campo a la ciudad. Son los sectores populares, indígenas y trabajadores quienes cargarán con el peso del ajuste, como ha ocurrido cada vez que el FMI puso condiciones en nuestra región.
El subsidio fue durante décadas una política de redistribución: la renta del gas y del petróleo, bienes de todos los bolivianos y bolivianas, volvía al pueblo a través de precios accesibles. Ese círculo se rompió cuando la producción de gas cayó y el Gobierno recurrió al endeudamiento externo para importar carburantes. Ahora el remedio que ofrece el Fondo es más ajuste para quienes menos tienen.
El proyecto del Ejecutivo y el memorando del programa económico contienen, por ahora, previsiones que no parecen compatibles. Si se mantienen los Bs 11.000 millones anunciados, el Gobierno deberá explicar qué partidas financiarán esos beneficios y cómo se ajustarán a la eliminación prevista desde enero. Urgentebo recordó que las propias autoridades habían afirmado que la subvención se eliminaría como parte del acuerdo con el FMI.
La Asamblea Legislativa Plurinacional tiene ahora la palabra. De su debate dependerá si el subsidio sobrevive un año más o si el calendario del FMI se impone sobre las necesidades del pueblo.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto destinó Bolivia al subsidio de combustibles en el PGE 2027?
El proyecto de Presupuesto General del Estado 2027 incluye aproximadamente Bs 11.000 millones para el subsidio a la gasolina y al GNV, menos de mil millones de dólares al tipo de cambio de Bs 12, según el ministro de Economía, Christian Andrés Morales.
¿Qué comprometió Bolivia con el FMI sobre los subsidios?
El Memorando de Políticas Económicas y Financieras establece que el presupuesto de 2027 no incluirá subvenciones a los combustibles y que los precios alcanzarán niveles de recuperación de costos desde enero de 2027.
¿Cuál es el monto del acuerdo con el FMI?
El programa de financiamiento acordado con el Fondo Monetario Internacional asciende a aproximadamente 1.900 millones de dólares e incluye medidas de ajuste fiscal y reformas estructurales.
