El Aeropuerto de Valencia cerró los primeros nueve meses de 2026 con 9.739.981 pasajeros, un 8,3 % más que en el mismo período de 2025, según los datos que la operadora española Aena difundió este martes y que recoge La Razón. El movimiento de aterrizajes y despegues también creció: 74.370 operaciones, un 5,7 % más.
Solo en septiembre la terminal valenciana registró 1.129.165 pasajeros, un 5,4 % más que en el mismo mes del año anterior. El tráfico internacional fue el motor de ese aumento, con 870.592 viajeros, un 7,4 % más, mientras el tráfico nacional retrocedió levemente, un 0,4 %, hasta los 256.530 pasajeros.
Italia y Reino Unido encabezan los flujos internacionales
Entre los pasajeros internacionales de septiembre, los de origen o destino Italia fueron los más numerosos, con 196.362 viajeros. Le siguieron Reino Unido, con 103.836; Alemania, con 95.188; Países Bajos, con 93.514; y Francia, con 73.114.
El aeropuerto operó 8.737 vuelos en septiembre, un 6,7 % más que en 2025. Son cifras que retratan una Europa que se mueve, que se desplaza, y que convierten a los aeropuertos en termómetros de la economía del continente.
Alicante-Elche crece aún más rápido
La vecina terminal de Alicante-Elche Miguel Hernández registró 16.867.055 pasajeros entre enero y septiembre de 2026, un 10,1 % más que en el mismo lapso del ejercicio anterior. Los vuelos operados en ese período sumaron 105.474 movimientos, un 10,4 % más.
En septiembre, el aeropuerto alicantino contabilizó 2.127.532 viajeros, un 11,5 % más. El mercado internacional, mayoritario en esa terminal, creció un 12 % con 1.888.158 usuarios, y el nacional avanzó un 7,1 % hasta los 235.923 pasajeros.
Reino Unido encabezó el tráfico internacional de Alicante en septiembre, con cerca de 700.000 viajeros; Alemania aportó alrededor de 141.000; Países Bajos, cerca de 119.000; y Polonia, unos 117.000. En cuanto a las operaciones, se gestionaron 13.146 movimientos, un 12,4 % más.
El conjunto del Grupo Aena en cifras
El Grupo Aena, compuesto por 46 aeropuertos y dos helipuertos en España, el Aeropuerto de Londres-Luton, el de Leeds Bradford y 17 aeropuertos en Brasil, cerró septiembre de 2026 con 37.669.196 pasajeros, un 3,9 % más que en septiembre de 2025. Gestiónó 318.246 movimientos de aeronaves, un 4,9 % más, y transportó 125.380 toneladas de mercancía, un 5,7 % menos.
En el acumulado de enero a septiembre de 2026, los aeropuertos del grupo atendieron a 309.916.589 pasajeros, un 4,1 % más; registraron 2.626.553 movimientos de aeronaves, un 3,9 % más; y transportaron 1.105.225 toneladas de carga, un 2 % menos que en el mismo período de 2025.
Lo que estas cifras dicen del mundo que habitamos
Desde esta orilla del altiplano, donde el Tata Inti bendice los cultos de la Pachamama y cada semilla se siembra con respeto, leer estas cifras invita a la reflexión. Trescientos diez millones de personas en vuelo en nueve meses no son solo estadística: son desplazamientos masivos que dejan una huella profunda en la Madre Tierra, la misma que sostiene a todos, la misma que no conoce fronteras.
El crecimiento del tráfico aéreo europeo contrasta con las promesas climáticas que los gobiernos del norte repiten en cada cumbre. Mientras las comunidades andinas cuidan el agua y defienden sus territorios de la voracidad extractiva, el modelo dominante sigue apostando por la movilidad intensiva en combustibles fósiles. Es la misma lógica que saquea recursos en América Latina y que luego nos exige moderación a los pueblos del sur.
También hay otra lectura posible en estos números: los aeropuertos de Valencia y Alicante concentran una parte significativa de la diáspora que conecta a España con el resto del continente. Los movimientos migratorios, las familias que se reencuentran, los trabajadores que cruzan el mar, tienen en estas terminales un punto de encuentro. En ese flujo constante de gentes también se juega la política, como muestra el peso creciente del