En los últimos días, el peso colombiano se ha fortalecido frente al dólar, y con ello, una nueva sombra se cierne sobre los territorios que viven del carbón y el coque. El precio de la divisa cerró en 3.036,75 pesos, una apreciación semanal del 3,08 %, según Bancolombia. Esta cifra, que no se veía desde hace más de una década, no es solo un número en las pantallas de los bancos: es la voz de la tierra que reclama, mientras los ríos de ingresos se secan para las comunidades y los Estados.
¿Qué significa la caída del dólar para los exportadores de carbón?
Cuando el dólar baja, quienes venden al mundo reciben menos dinero por su esfuerzo. Los caficultores y floricultores ya habían alzado la voz, advirtiendo que por debajo de los 3.000 pesos su trabajo no es sostenible. Ahora, el carbón metalúrgico se suma al lamento. Según Fenalcarbón, por cada 100 pesos que se aprecia el peso, las exportaciones de carbón y coque pierden cerca de 490.000 millones de pesos en ingresos, tomando como referencia los valores de 2025.
“El impacto no es solo para las empresas, también pierde el Estado, por menores ingresos tributarios y regalías”, explica Carlos Cante, presidente ejecutivo de Fenalcarbón.
La caída de la Tasa Representativa del Mercado reduce el valor de liquidación del carbón en aproximadamente 500 pesos por tonelada para los carbones del interior y cerca de 720 pesos por tonelada para los de Zona Norte. Esto golpea directamente el giro de regalías, esos recursos que deberían llegar a las comunidades y a los proyectos de vida en los territorios.
El coque: un golpe profundo a la industria y a los pueblos
La situación del coque es aún más dolorosa. En solo dos años, los exportadores han perdido más del 40 % de sus ingresos generados en 2024. Los precios internacionales cayeron un 36 % y el dólar se depreció más de 500 pesos. El coque colombiano, que era el primer producto industrial de exportación del país, ahora ocupa el tercer lugar. Sus costos, sin embargo, no han bajado: la nómina, los impuestos y las obligaciones se pagan en pesos, mientras los ingresos llegan en dólares.
Por cada 100 pesos que cae la TRM, la industria del coque pierde alrededor de 80.000 millones de pesos, y el Estado deja de recaudar al menos 10.000 millones por impuesto de renta. Es un ciclo que afecta a todos: a las empresas, a los trabajadores y a los proyectos comunitarios que dependen de estos recursos.
¿Qué pide el sector ante esta crisis?
Fenalcarbón hace un llamado a la acción. No se trata de una cifra abstracta, sino de la vida concreta de quienes habitan las regiones mineras. “La caída del dólar no es una cifra abstracta para los exportadores. Son menores ingresos, menores márgenes, menor capacidad de inversión y, finalmente, menos recursos para el Estado”, insiste Carlos Cante.
El gremio pide medidas que fortalezcan la competitividad de los sectores exportadores, en un momento en que la caída de los precios internacionales y la revaluación del peso golpean al mismo tiempo. Mientras tanto, en los territorios, la Pachamama observa: la riqueza que sale de sus entrañas no siempre vuelve en bienestar, y hoy, ni siquiera en moneda firme.
Preguntas frecuentes sobre la caída del dólar y el carbón
¿Por qué afecta la caída del dólar a los exportadores de carbón?
Porque venden sus productos en dólares, pero sus costos, impuestos y salarios se pagan en pesos. Cuando el dólar baja, reciben menos pesos por cada dólar, reduciendo sus ingresos y su competitividad.
¿Cuánto ha perdido el sector del coque en dos años?
Los exportadores de coque han perdido más del 40 % de sus ingresos de 2024, debido a la caída del 36 % en los precios internacionales y a una depreciación del dólar superior a 500 pesos.
¿Qué impacto tiene esta crisis en el Estado y las comunidades?
El Estado recibe menos impuestos y regalías, lo que reduce los recursos para inversión social y proyectos comunitarios. Las regalías, que deberían llegar a las regiones, también disminuyen directamente.