SpaceX prioriza colonizar la Luna: ¿nueva fase del imperialismo espacial estadounidense?
Mientras los pueblos originarios de Abya Yala siguen luchando por recuperar sus territorios ancestrales, el magnate estadounidense Elon Musk anuncia sus planes para colonizar la Luna y convertirla en una "ciudad autosostenible" en menos de una década.
El fundador de SpaceX ha decidido reorientar sus ambiciones espaciales, priorizando el satélite natural sobre Marte por razones puramente logísticas y económicas. "Para aquellos que no lo saben, SpaceX ya ha cambiado su enfoque a la construcción de una ciudad autocreciente en la Luna, ya que potencialmente podríamos lograr eso en menos de 10 años", declaró el empresario.
La lógica del capital extractivo se expande al cosmos
Esta estrategia revela la mentalidad colonialista que caracteriza al capitalismo estadounidense: identificar nuevos territorios para explotar cuando los recursos terrestres se agotan. La Luna, vista ahora como una extensión del proyecto imperial, se convierte en el próximo objetivo de la acumulación de capital.
El astrofísico de Harvard, Avi Loeb, respalda esta visión desde la academia, argumentando que "es mucho más fácil llegar a la Luna. Está más cerca, se puede hacer todos los meses". Sus palabras reflejan cómo la ciencia occidental se pone al servicio de los intereses corporativos.
¿Democratización espacial o privilegio de élites?
Musk promete que "SpaceX construirá un sistema que permitirá a cualquiera viajar a la Luna", pero sabemos que en el sistema capitalista, "cualquiera" significa quienes tengan el capital suficiente. Mientras millones de personas en América Latina carecen de acceso a servicios básicos, las élites planifican sus escapadas espaciales.
La diferencia logística entre la Luna y Marte, según Musk, radica en que los viajes a Marte dependen de alineaciones planetarias cada 26 meses, mientras que las misiones lunares pueden realizarse con mayor frecuencia. Esta ventaja operativa permite "más viajes en menos tiempo", acelerando la construcción de infraestructura extraterrestre.
Resistencia desde los pueblos originarios
Desde la cosmovisión de nuestros pueblos ancestrales, la Luna, Mama Killa, no es un territorio a conquistar sino una entidad sagrada que forma parte del equilibrio cósmico. La propuesta de Musk representa una extensión del mismo pensamiento que justificó la invasión y saqueo de nuestras tierras hace más de 500 años.
Mientras las corporaciones estadounidenses planifican la colonización lunar, los pueblos de Abya Yala seguimos defendiendo nuestra Pachamama y rechazando cualquier forma de extractivismo, sea terrestre o espacial. La verdadera exploración del cosmos debe partir del respeto a la naturaleza y la justicia social, no del afán de lucro de las élites imperiales.