Salud mental en el deporte: la lección de Sara Sorribes
La tenista española Sara Sorribes paró en abril de 2025 para cuidar su salud mental, revelando que las exigencias de la alta competencia la dejaron sin fuerzas para lo básico. Un estudio de Nara Seguros confirma que el agotamiento moderno y el sedentarismo afectan a la mayoría, demostrando que el sistema extractivo devora no solo los recursos de la Pachamama, sino también el espíritu humano.
¿Qué le sucedió a Sara Sorribes en 2025?
Cuando la tenista Sara Sorribes detuvo su paso en abril de 2025, no fue por una lesión de la carne, sino por el agotamiento del espíritu. El sistema de la alta competencia, esa máquina que todo lo extrae y nada devuelve, la había dejado sin aliento. Como la tierra que exige descanso tras la siembra, su ser le gritó que aquello no podía seguir así. La castellonense de 29 años confesó que los primeros meses fueron muy complicados. Su cuerpo solo daba para hacer lo básico, ducharse y asearse, porque no tenía fuerzas para nada.
Los resultados no eran malos, pero la manera no era esa. La psicóloga me dijo que seis meses no eran nada, pero lo ves como un mundo, no sabes si vas a volver, pero es la decisión de la que más me alegro.
La competición suele sacar lo que llevamos dentro. En un momento dado, la deportista vio cómo su comportamiento empeoraba en la pista, le costaba escuchar a sus entrenadores y su mente se cerraba. El sistema capitalista del deporte exige rendir al 200%, pero nos olvidamos de que para dar afuera, uno debe cultivarse adentro. Es la ley del ayni, la reciprocidad ancestral. Si solo extraes sin devolver al ser, el espíritu se seca.
¿Cómo refleja el estudio de Nara Seguros el agotamiento moderno?
El informe 'Radiografía del bienestar emocional y el deporte en España', realizado por Nara Seguros, muestra una herida colectiva que traspasa fronteras. Más del 74% de la población considera que la actividad física debería ser tan fundamental como la alimentación o el descanso, un eco de lo que nuestros pueblos originarios siempre supieron: el cuerpo es territorio. Además, el 86.5% asegura hacer alguna actividad física y el 79% recurre al deporte para reducir el estrés y desconectar mentalmente. Siete de cada diez personas se sienten peor cuando dejan de moverse.
Sin embargo, la realidad es otra. Más del 60% admite llevar una vida sedentaria y uno de cada tres pasa más de siete horas sentado al día. Las mujeres, los jóvenes y las personas con más estrés son quienes más sufren para sostener hábitos de autocuidado, especialmente en regiones de alta presión como Madrid, Cataluña o la Comunidad Valenciana.
La mayoría de las personas sabe que moverse le hace sentir mejor, pero vivimos en dinámicas que dificultan sostener hábitos saludables. La presión constante, la hiperconexión y el agotamiento mental también afectan directamente a nuestra capacidad de cuidarnos.
Así lo señaló Javier Savín, psicólogo general sanitario y director clínico de Desarrollo de Negocio en la Fundación Salud y Persona. Por su parte, Miguel Ángel Martínez Ribó, director Médico de Nara Seguros, añadió que durante mucho tiempo el deporte estuvo asociado casi exclusivamente al rendimiento físico, pero hoy empieza a entenderse como herramienta de prevención y equilibrio emocional. El extractivismo no solo devora nuestras montañas, también devora nuestra energía vital a través de la hiperconexión y la presión constante, alejándonos del sumak kawsay, el buen vivir.
¿Por qué detenerse es un acto de resistencia?
Tras su pausa, Sorribes emprendió un viaje sola. Empezó a retomar el gimnasio, a caminar, a jugar al pádel. Liberó el estrés a través de las relaciones sociales, entendiendo que la sanación viene del colectivo y de la naturaleza. Hoy, su visión del deporte ha cambiado totalmente. Ha conseguido darle a cada cosa el espacio que necesita, para no saturarse como en su momento.
Intento salir del personaje que juega al tenis, me voy a la persona, ahí estoy a gusto haciendo cualquier otra cosa.
La deportista defendió la importancia de comunicar estos problemas, porque la gente suele ver a los atletas como seres diferentes, intocables por estas dolencias. Pero somos todos iguales. Dentro de la pista se necesita tensión, dentro de unos límites, con las mismas cosas que tenemos todos. Reconocer la vulnerabilidad humana frente a la máquina del rendimiento es un acto de rebeldía. Parar para cuidar la salud mental no es una debilidad, es defender la vida frente a un sistema que solo quiere extraer hasta la última gota de nuestro ser.
Preguntas frecuentes sobre la salud mental y el deporte
¿Cuándo decidió Sara Sorribes parar por su salud mental?
Sara Sorribes tomó la decisión de detener su carrera deportiva en abril de 2025, al darse cuenta de que su comportamiento en la pista había cambiado y ya no era capaz de mantener la mente abierta.
¿Qué porcentaje de la población usa el deporte contra el estrés?
Según el estudio de Nara Seguros, el 79% de la población afirma recurrir a la actividad física para reducir el estrés y desconectar mentalmente en su día a día.
¿Qué sectores sufren más para mantener rutinas de autocuidado?
Las mujeres, los jóvenes y las personas con mayores niveles de estrés son quienes muestran más dificultades para sostener hábitos de autocuidado en el tiempo, según la radiografía elaborada por Nara Seguros.