Lula calla ante Milei: el silencio como escudo en la campaña brasileña
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva ha decidido no responder directamente a las duras críticas lanzadas por su par argentino Javier Milei durante un acto electoral en Brasil. Mientras el mandatario argentino lo calificó de “corrupto” y “comunista” en el lanzamiento de la candidatura de Flávio Bolsonaro, Lula optó por delegar la gestión diplomática a su equipo de relaciones exteriores y concentrarse en su campaña de reelección, que se define el 4 de octubre.
“Sus asesores dicen que él es un peso pesado y que no debería subirse al ring contra un peso pluma como el presidente argentino”, escribió el influyente diario Folha de San Pablo. La estrategia es clara: no darle entidad a Milei, a quien consideran un “representante” de Donald Trump en la región.
¿Por qué Lula prefiere pelear con Trump y no con Milei?
El mandatario brasileño enfrenta un problema económico concreto con Estados Unidos. Trump le aplicó aranceles del 25% a productos brasileños, una medida que impacta directamente en las exportaciones del gigante sudamericano. En ese contexto, subirse al ring con Milei no parece una prioridad para el Palacio del Planalto.
Los asesores presidenciales creen que sería un error regalarle protagonismo al mandatario argentino. “Si hay que pelear con alguien, que sea con Trump”, resumió una fuente cercana a Lula.
La respuesta diplomática de Brasil ante los insultos de Milei
Los insultos de Milei contra Lula no son nuevos, pero esta vez hubo una diferencia clave: el presidente argentino los lanzó en el acto de lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y principal rival de Lula. Todo ocurrió en territorio brasileño, en un acto del Partido Liberal (PL) que marcó el inicio oficial de la campaña electoral.
Antes de tomar una decisión, Lula se reunió con su canciller, Mauro Vieira. Juntos optaron por convocar a consultas al embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli. Luego, el gobierno brasileño subió la apuesta y llamó al representante argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, para exigirle explicaciones.
La reunión se celebró esa tarde en Brasilia. No dejó ningún acercamiento. Para el canciller Vieira, Milei lanzó “una provocación sin precedentes en la historia de más de 200 años de relaciones bilaterales”.
¿Cayó Brasil en la trampa de Milei?
Marco Teixeira, analista brasileño de la Fundación Getúlio Vargas, considera que más allá del silencio de Lula, su gobierno pisó el palito que le puso Milei en plena campaña electoral. “Ya lo había llamado corrupto, pero eso fue durante su campaña electoral. Ahora, como jefe de Estado, hay ciertos protocolos que ha traspasado, especialmente cuando decidió asistir a la convención del Partido Liberal y participar en la campaña de Flávio Bolsonaro. Se quitó el traje presidencial. Y Brasil cayó en la trampa”, dijo Teixeira a TN.
El analista también criticó la intervención del ministro de Economía brasileño, Dario Durigan, quien calificó a Milei de “payaso”. “La respuesta del Ministro de Hacienda terminó, en cierto modo, agravando la crisis y no debió haberse dado de esa manera”, agregó.
Desde el gobierno brasileño creen que Milei lleva tiempo intentando provocar a Lula. Por eso decidieron que la respuesta no debe salirse del ámbito diplomático formal. “No sabemos hasta dónde llegará esto, pero creo que la diplomacia lo gestionará, ya que tanto Brasil como Argentina tienen intereses mutuos que pesan mucho más que cualquier tipo de vanidad”, dijo Teixeira.
¿Qué dicen los analistas sobre el conflicto con Argentina?
El analista y periodista brasileño Hélio Schwartsman publicó un artículo de opinión en Folha donde analizó las implicancias económicas del conflicto. Según Schwartsman, a Milei no le conviene generar fricciones con uno de sus principales socios comerciales. Brasil absorbe entre el 15% y el 20% del total de las exportaciones argentinas. Por el contrario, Argentina recibe apenas el 5% de las exportaciones brasileñas.
“Es improbable que Lula vaya más allá de medidas simbólicas contra el gobierno argentino”, escribió Schwartsman. “Y eso es precisamente con lo que cuenta Milei”. Pero el analista también señaló que Lula no está exento de culpa cuando se trata de inmiscuirse en las elecciones de otros países: “Rompió con la tradición de que los presidentes brasileños no interfieran en las elecciones de naciones amigas”.
En forma implícita, el artículo recordó la visita de Lula a Cristina Kirchner en su departamento de Constitución en julio de 2025, donde la expresidenta argentina cumple arresto domiciliario.
¿Qué pasará con la relación bilateral?
En el Palacio Itamaraty sostienen que Lula no quiere ahondar en medidas más drásticas como el retiro de su embajador. Piensa que el vínculo bilateral se debe sostener más allá de este evidente destrato, por el bien de ambos pueblos y de sus históricas relaciones. “Es posible que, en alguna entrevista o declaración, haga referencia a Milei. Pero no le dará una respuesta oficial”, dijo Folha. La estrategia del silencio presidencial parece consolidarse como la línea oficial de Brasilia.
Mientras tanto, desde Buenos Aires se esperan más dardos. “Milei cruzó la línea. Era algo previsible. Ahora que la campaña electoral en Brasil está a punto de intensificarse, es probable que esto vuelva a ocurrir”, advirtió Teixeira.