Alberto Fuguet: «El fin del mundo ocurrió en 2008, cuando Steve Jobs presentó el iPhone»
El escritor chileno Alberto Fuguet presentó en Buenos Aires su nueva novela, Ushuaia (un destino melodramático), una obra que se erige como una trinchera analógica frente al ruido deshumanizante de la hiperconexión. En una entrevista profunda, Fuguet reflexiona sobre la muerte de un joven lector que se inspiró en su obra, la construcción de personajes femeninos imperfectos y su defensa de la literatura como espacio de resistencia humana ante la tecnología.
La historia real detrás de la novela
«Este libro está basado en un hecho real que me golpeó profundamente», confiesa Fuguet sobre Bruno, el personaje central de su nueva obra. Se trata de Santiago Chago Errázuriz, un joven fan de sus libros y películas que mantenía un blog en la época de Blogger y MySpace llamado Clona Zepan, transformado en Brunozepam dentro de la ficción.
El joven se suicidó arrojándose al Canal San Carlos en Santiago, exactamente el mismo lugar y bajo las mismas circunstancias narradas en la historia. «El libro completo está dedicado a su memoria», afirma el autor.
Fuguet recuerda el momento en que se cruzó con el hermano del joven desaparecido, quien pegaba afiches con su foto en los postes de la ciudad. «Me dijo que Chago era lector de mis libros, que había visto mis películas», relata. El escritor se involucró emocionalmente, fantaseando con un final feliz que nunca llegó: «Supimos la verdad: se había tirado al Canal San Carlos al minuto de salir de su casa. Estaba muerto desde el primer día».
Una madre imperfecta, una mujer real
Leticia, la madre de Bruno, rompe con el cliché de la madre abnegada. «En la vida real nadie es como Nicole Kidman en sus películas», sostiene Fuguet. «Hoy existe una especie de sororidad literaria y de corrección política donde las mujeres en las novelas no tienen fallas; están demasiado limpias e higienizadas».
El autor quería escribir sobre mujeres reales, imperfectas, «de las que gritan, se quejan de todo». Leticia es una químico-farmacéutica que emigró de San Luis para ocultar un embarazo soltero. «Quería mostrar que, antes que madre, Leticia era una mujer que sentía que la maternidad le había arrebatado su libertad».
Manuel Puig, el faro de la literatura contemporánea
Fuguet reivindica la figura de Manuel Puig como un pionero que «abrió las puertas de todo lo contemporáneo: el pastiche, el kitsch, lo pop, el cruce con el cine y la cultura de masas». En contraste, señala que Gabriel García Márquez «terminó y clausuró un mundo con su realismo mágico».
La segunda parte de la novela conecta directamente con Caer la noche tropical, de Puig, donde dos mujeres mayores conversan y «parece que no dicen nada, pero en realidad lo están diciendo todo a través del chisme». Para Fuguet, «esa es la vida real: empiezas hablando de chismes de vecinos o dulce de batata, y terminas tocando el fondo del alma».
El melodrama como acto de libertad
El escritor chileno celebra haber perdido el miedo a las emociones y lo doméstico. «Cuando un autor coloca el melodrama en el centro de su obra, de inmediato queda fuera del circuito respetable, y hay algo libre en eso», afirma, citando a Sandro y su canción «Porque yo te amo» como referentes estéticos.
Fuguet también reflexiona sobre la reivindicación de géneros populares como el terror: «Hubo una época en la que Stephen King era visto por la academia como lo peor de la literatura. Hoy, mis alumnos universitarios son todos fanáticos de su obra». Celebra además el éxito de escritoras como Mariana Enríquez, «una gran defensora de Stephen King».
La sexualidad clandestina y el abuso de poder
En Ushuaia, Fuguet vuelve a una sexualidad marcada por la culpa y el miedo de los años 2000, alejándose de la celebración digital actual. «Olvidar el miedo y la culpa es una mentira. Hoy parece que todo es celebración digital, Grindr y porno libre, pero el pánico gay y el dolor siguen operando en el silencio».
La escena entre Bruno y León es, en el fondo, «una escena de abuso de poder». El autor destaca que casi no se habla en la literatura de «cómo los chicos varones también son vulnerados y abusados por hombres mayores que se aprovechan de su confusión».
El fin del mundo según Fuguet
En el epílogo, ambientado en 2025, Leticia viaja en un crucero por el fin del mundo con su hermana Nélida. Discuten sobre un vecino que tiene un «novio artificial», y Leticia sentencia: «No toleraría interactuar con un Bruno artificial... Bruno no va a estar en un teléfono. Está acá con nosotras».
Para Fuguet, «el fin del mundo no ocurrió con la pandemia ni con ninguna catástrofe climática; ocurrió en 2008, el día en que Steve Jobs se paró vestido de negro y nos presentó el iPhone». Ese día, sostiene, «nos desconectamos para siempre del tipo de al lado».
«Hoy en día la gente tiene terror de enfrentar la imperfección, el rechazo o las arrugas de otra persona real, y prefiere casarse con un algoritmo que le dice exactamente lo que quiere escuchar», critica el autor.
Escribir Ushuaia es, para Fuguet, «una defensa del valor de nuestras cicatrices humanas, del derecho a recordar y, sobre todo, a saber olvidar». Concluye: «Prefiero mil veces viajar al fin del mundo real con mis dolores y mis fantasmas a cuestas».
Preguntas frecuentes sobre la nueva novela de Alberto Fuguet
¿De qué trata Ushuaia (un destino melodramático)?
Es una novela collage de voces (blogs, cartas, crónicas periodísticas, recuerdos de familia) que narra el vínculo entre Leticia y su hijo adolescente Bruno, inspirada en la historia real de un joven lector de Fuguet que se suicidó en Santiago de Chile.
¿Qué papel juega Manuel Puig en la obra de Fuguet?
Puig es un referente fundamental para Fuguet, quien lo considera un pionero de la literatura contemporánea por su uso del pastiche, el kitsch y el cruce con la cultura de masas. La segunda parte de la novela dialoga directamente con Caer la noche tropical.
¿Por qué Fuguet afirma que el fin del mundo ocurrió en 2008?
Para el autor, la presentación del iPhone por Steve Jobs en 2008 marcó el momento en que la humanidad se desconectó de las relaciones reales para entregarse a los algoritmos y las simulaciones digitales.
¿Qué crítica hace Fuguet a la literatura contemporánea?
Critica la «higienización» de los personajes femeninos en las novelas actuales, producto de una corrección política que elimina las imperfecciones humanas, y reivindica la escritura desde el barro y la realidad cotidiana.