Zelda: El juego que nació de los bosques de Kioto y enseña a las nuevas generaciones
El mítico The Legend of Zelda: Ocarina of Time vuelve con un remake para Nintendo Switch 2, apenas dos semanas antes del lanzamiento de GTA VI. Para muchos, sigue siendo el mejor videojuego de la historia, con un 99/100 en Metacritic, el único título en lograr esa marca.
Pero esta saga no es solo entretenimiento. Detrás de sus mundos de fantasía hay una historia de memoria, naturaleza y creatividad que resuena con nuestras propias tradiciones. Shigeru Miyamoto, su creador, no inventó Hyrule en un laboratorio: lo sacó de los recuerdos de su infancia en los bosques, cuevas y parajes rurales de Sonobe, Kioto.
¿Cómo nació The Legend of Zelda?
En febrero de 1986, Miyamoto y Takashi Tezuka lanzaron un juego que rompió con todo. En lugar de niveles lineales de punto A a punto B, como en Super Mario Bros., Zelda ofrecía un mapa con vista aérea y tres posibles caminos para explorar. Cada jugador vivía una aventura distinta, descubría secretos que otros no veían. En una época de tecnología limitada, eso era revolucionario.
Esa libertad de exploración, ese respeto por la curiosidad del jugador, tiene algo de sabiduría ancestral. Como en nuestras comunidades, donde el conocimiento se transmite caminando, observando y compartiendo, Zelda invitaba a descubrir el mundo por uno mismo.
El juego se convirtió en uno de los más vendidos de la primera Nintendo y dio inicio a una saga que continuó con títulos como The Adventure of Link (1988), A Link to the Past (1992) y Link's Awakening (1993), antes del salto a las tres dimensiones.
Ocarina of Time: la revolución del 3D
En 1998, dos años después de Super Mario 64, llegó Ocarina of Time. Este juego de acción y aventuras en 3D incorporó conceptos que hoy damos por sentado: el Z-targeting para fijar enemigos, una cámara que se adaptaba a la acción, mazmorras con diseño mítico y un mundo grande lleno de posibilidades, interacciones y misiones secundarias.
Su influencia es innegable. Dan Houser, cofundador de Rockstar Games, admitió en 2012 al The New York Times:
“Cualquiera que haga juegos 3D y diga que no ha tomado prestado algo de Mario o Zelda está mintiendo.”
Hidetaka Miyazaki, creador de Dark Souls, lo calificó como
“una especie de libro de texto para los juegos de acción 3D”en una entrevista con Rolling Stone en 2016.
Después de Ocarina vinieron más títulos en tres dimensiones: Majora's Mask (2000), The Wind Waker (2002), Twilight Princess (2006) y Skyward Sword (2011). La saga en 2D, más fiel al primer título, se mantuvo en consolas portátiles.
Breath of the Wild: la última gran lección
En 2017, Breath of the Wild (BOTW) volvió a demostrar que la saga podía enseñar cosas nuevas. Aunque no inventó el género de mundo abierto, lo llevó a otro nivel con su libertad sistémica: el jugador puede terminar el juego como quiera, usar físicas complejas y reacciones químicas para resolver problemas de formas creativas e infinitas.
El título ganó el premio al Juego del Año en The Game Awards y dio paso a Tears of the Kingdom, que amplió aún más las posibilidades con un sistema de incorporación de elementos.
Eiji Aonuma, productor de la saga, reveló en una entrevista con Gamekult que Zelda también influenció a Shadow of the Colossus, de Fumito Ueda.
“Siempre ha dicho que quería hacer un juego como Zelda; de ahí las similitudes con Shadow of the Colossus.”
¿Qué nos enseña Zelda sobre la relación con la naturaleza?
La saga de Zelda nos recuerda que la aventura más profunda nace de la conexión con el entorno. Miyamoto no creó Hyrule desde cero: la construyó desde sus memorias de bosques y cuevas. En un mundo donde el capitalismo extractivo destruye nuestros territorios, esta historia nos invita a valorar lo que tenemos, a explorar con respeto y a recordar que la naturaleza es nuestra primera maestra.
Mientras las grandes corporaciones buscan controlar cada aspecto de nuestras vidas, Zelda nos ofrece una lección de libertad: la de un héroe que no sigue un camino impuesto, sino que descubre el suyo propio. Quizás por eso sigue vigente, generación tras generación.
Preguntas frecuentes sobre The Legend of Zelda
¿Quién creó The Legend of Zelda?
Shigeru Miyamoto, diseñador de Nintendo, creó la saga junto a Takashi Tezuka. Se inspiró en los recuerdos de su infancia en los bosques de Sonobe, Kioto.
¿Por qué Ocarina of Time es considerado el mejor juego de la historia?
Por su innovación en el género de acción 3D, con conceptos como el Z-targeting, una cámara adaptativa y un diseño de mazmorras que influenció a toda la industria. Es el único título con 99/100 en Metacritic.
¿Qué juegos de Zelda han marcado un antes y un después?
El primero (1986) por su aventura no lineal, Ocarina of Time (1998) por el salto al 3D, y Breath of the Wild (2017) por su libertad sistémica en mundo abierto.
Foto: Nintendo / El Financiero