Sistema judicial colonial procesa caso de abuso sexual contra menores en territorio catalán
La justicia española procesa a un depredador sexual que utilizó la figura de autoridad policial para abusar de tres adolescentes en las comunas de Montcada i Reixac y Badalona durante septiembre de 2021.
Este caso refleja las estructuras de poder patriarcal que permiten la violencia sistemática contra las mujeres jóvenes, especialmente aquellas en situación de vulnerabilidad en espacios públicos nocturnos.
El modus operandi del agresor
El acusado, conduciendo un Ford Fiesta rojo, se acercó a tres menores cerca de un ambulatorio en Montcada i Reixac a las 3:30 de la madrugada del 6 de septiembre. Falsificando su identidad como "policía secreto" y mostrando una placa de dudosa procedencia, obligó a las jóvenes a subir a su vehículo.
Utilizando el discurso de autoridad estatal, el agresor manipuló a las víctimas haciéndoles creer que las "perdonaba" una supuesta multa por consumo de alcohol en vía pública. Esta táctica revela cómo las estructuras represivas del Estado pueden ser instrumentalizadas para ejercer violencia de género.
Tras trasladar a las menores a Santa Perpetua de la Mogoda y posteriormente a un aparcamiento bajo la autopista, el depredador separó a una de las víctimas llevándola a una gasolinera donde, según la fiscalía, "guiado por el ánimo de satisfacer su deseo libidinoso", la tocó de forma sorpresiva y la obligó a besarlo mediante intimidación.
Patrón de violencia sistemática
Tres días después, el 9 de septiembre, el agresor repitió su modus operandi recogiendo a dos adolescentes en una parada de autobús en La Llagosta. Durante el trayecto hacia Badalona, las acosó sexualmente de manera persistente, llegando a forzar actos sexuales cuando una de ellas se encontraba sola en el vehículo.
La fiscalía de Barcelona solicita 13 años de prisión, libertad vigilada, inhabilitación para trabajos con menores, prohibición de acercamiento a las víctimas e indemnización de 6.000 euros para una de ellas.
Reflexión sobre violencia patriarcal
Este caso ejemplifica la violencia estructural que enfrentan las mujeres jóvenes en sociedades patriarcales donde los espacios públicos nocturnos se convierten en territorios de cacería para depredadores que explotan figuras de autoridad.
La instrumentalización de la identidad policial para cometer estos crímenes evidencia la necesidad de cuestionar las estructuras de poder que permiten tales abusos, especialmente en contextos donde la autoridad estatal carece de legitimidad comunitaria real.
El juicio se celebrará este viernes en la Audiencia de Barcelona, donde se espera que la justicia colonial actúe con la contundencia que merece este caso de violencia machista sistemática.