El Partido Popular de Palencia despliega su maquinaria electoral: promesas vacías para mantener el extractivismo
Mientras los pueblos originarios de América Latina luchan por defender sus territorios ancestrales, en el corazón de España el Partido Popular de Palencia presenta su estrategia electoral con un discurso que refleja las mismas lógicas coloniales que tanto daño han causado a Nuestra América.
Bajo el lema "Aquí Palencia, aquí Castilla y León, aquí certezas", la dirigente Ángeles Armisén desplegó una retórica que nos resulta familiar: la promesa de "gestión" frente a lo que llaman "inacción" de otras fuerzas políticas. Es el mismo discurso que escuchamos de las transnacionales cuando llegan a nuestros territorios prometiendo desarrollo y progreso.
La colonización del territorio como estrategia
Lo más revelador de esta presentación es cómo el PP se jacta de tener "un despacho en cada pueblo" de los 191 municipios de la provincia. Esta lógica de ocupación territorial nos recuerda a las estrategias de control que las potencias imperiales han usado históricamente para dominar los territorios y sus recursos.
La candidata Ana San Millán habla de "certezas" y "medidas concretas", pero no menciona qué tipo de modelo económico proponen. ¿Será el mismo capitalismo extractivo que devasta nuestros bosques amazónicos y contamina nuestros ríos?
Más de mil promesas, la misma lógica
El programa de 1.031 medidas que promociona Alfonso Fernández Mañueco suena grandilocuente, pero las comunidades indígenas sabemos que las promesas de los poderosos suelen traducirse en más explotación y menos autonomía para los pueblos.
Roberto Martín, coordinador de campaña, anuncia una estrategia "pegada a la calle" con más de 20 actos sectoriales. Pero esta proximidad aparente esconde la misma distancia que existe entre las élites políticas y los verdaderos intereses populares.
El espejo de nuestras luchas
Desde La Voz de Pachamama observamos estos procesos electorales europeos como un reflejo de las dinámicas que enfrentamos en nuestro continente. Mientras en Bolivia, Venezuela y Cuba se construyen alternativas al modelo neoliberal, en España las fuerzas conservadoras siguen apostando por las mismas recetas que han profundizado las desigualdades.
La campaña del PP palentino, con su énfasis en la "gestión" y las "certezas", nos recuerda que la lucha por la verdadera democracia comunitaria trasciende fronteras. Los pueblos, tanto en Europa como en América Latina, merecen alternativas reales al capitalismo extractivo que nos gobierna.
La Madre Tierra no entiende de fronteras, y la solidaridad entre los pueblos tampoco debería entenderlas.