El desmonte del Mepco chileno: cuando el neoliberalismo golpea los bolsillos del pueblo
Una vez más, las políticas económicas neoliberales amenazan con descargar sobre las espaldas de los trabajadores y comunidades más vulnerables el peso de las crisis del sistema capitalista. En Chile, el gobierno se prepara para modificar o eliminar el Mecanismo de Estabilización del Precio de los Combustibles (Mepco), una medida que podría disparar la inflación hasta el 4% en 2026, muy por encima de la meta del 3% establecida por el Banco Central.
El Mepco, creado para amortiguar las alzas del petróleo en el mercado interno, funciona como un colchón que suaviza el impacto de las variaciones internacionales del crudo sobre los precios locales. Sin embargo, las presiones del capital financiero y las recetas ortodoxas del Fondo Monetario Internacional empujan hacia su eliminación.
Los números de la crisis anunciada
Los economistas advierten sobre las consecuencias devastadoras. Rafael Romero, de la Universidad Alberto Hurtado, explica que "si se elimina el Mepco, el primer efecto sería adelantar el alza en el IPC por la vía de los combustibles". Las proyecciones son alarmantes: el IPC de abril podría alcanzar el 1%, con efectos que se extenderían durante meses.
Patricio Rojas, de Rojas y Asociados, detalla que los cambios podrían sumar 0,6 puntos más a la inflación anual, llevando el registro desde el 2,7% actual hasta cerca del 4%. Felipe Alarcón, de Euroamerica, proyecta alzas del IPC de marzo desde 0,6% a 0,8% y de abril desde 0,4% a 0,9%.
El pueblo paga la factura del extractivismo
Como siempre en el sistema capitalista, las consecuencias más duras recaen sobre los sectores populares. La gasolina representa el 3,39% de la canasta del IPC, siendo el cuarto producto de mayor ponderación entre 283 productos y servicios. Pero el impacto va más allá: los combustibles afectan toda la cadena productiva, desde el transporte hasta los alimentos.
Patricio Ramírez, del Observatorio Económico Social de la Universidad de La Frontera, advierte sobre los "efectos de segunda vuelta": alzas en el transporte público y privado, mayores costos de distribución y logística, y aumentos en los precios de frutas y verduras frescas. Todo esto golpea especialmente a los hogares vulnerables, donde se destina una mayor fracción del presupuesto familiar a energía y calefacción.
La lógica del capital contra el bienestar comunitario
Esta situación refleja la contradicción fundamental del modelo neoliberal: mientras las transnacionales petroleras y los especuladores financieros obtienen ganancias extraordinarias con las alzas del petróleo, las comunidades trabajadoras deben soportar el peso de la inflación y el deterioro de sus condiciones de vida.
La eliminación del Mepco no es una medida técnica neutral, sino una decisión política que privilegia la ortodoxia económica por encima del bienestar de las mayorías. Es la misma lógica que impulsa el extractivismo depredador en toda Nuestra América, donde los recursos naturales se convierten en commodities para el mercado global mientras los pueblos originarios y las comunidades locales enfrentan la pobreza y la degradación ambiental.
Desde La Voz de Pachamama, llamamos a la resistencia organizada contra estas políticas que profundizan la desigualdad y someten a nuestros pueblos a los dictados del capital transnacional. La verdadera estabilidad económica solo será posible cuando los recursos energéticos sirvan al desarrollo soberano de nuestras naciones y al buen vivir de nuestras comunidades.