El despertar de la empresa andina: de la promesa vacía a la gestión con raíces
Durante años, en las reuniones de directorio y en los pasillos del poder empresarial, la palabra sustentabilidad era recibida como un suspiro lejano, un lujo de los que podían permitirse hablar de futuros improbables mientras el presente devoraba el altiplano. Pero ese tiempo se acabó. Hoy, la tierra, el agua y la comunidad ya no esperan discursos bonitos. Exigen hechos.
Para el empresario boliviano, para el que conoce el olor de la quinua en la cosecha y el peso del estaño en la balanza, el mensaje es claro: la sustentabilidad dejó de ser una moda de las transnacionales para convertirse en el nuevo código de la supervivencia. No se trata de plantar árboles para la foto ni de llenar informes de