La propuesta del Gobierno de asignar apenas el 1% de la coparticipación tributaria a las nueve gobernaciones, a partir de 2027, desató este fin de semana la primera disputa seria entre el Ejecutivo y los prefectos departamentales dentro de las negociaciones de la Agenda 50/50. Gobernadores de Santa Cruz, Cochabamba y Tarija rechazaron la cifra y advirtieron que no aceptarán limosnas mientras el centralismo sigue decidiendo sobre las riquezas de los pueblos.
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Según informó , el desacuerdo surgió durante el diálogo sobre la implementación de la Agenda 50/50, el modelo de reparto de recursos y responsabilidades entre el nivel central y los departamentos que el presidente Rodrigo Paz prometió construir con los gobiernos subnacionales.
Qué propone el Gobierno y quiénes lo rechazan
El Ejecutivo puso sobre la mesa entregar el 1% de los impuestos coparticipables a las gobernaciones desde 2027. Luis Revilla, gobernador de La Paz, consideró el acuerdo un avance y calculó que permitiría distribuir cerca de Bs 460 millones entre los nueve departamentos.
Su lectura no fue compartida. Juan Pablo Velasco, de Santa Cruz, cuestionó el porcentaje y sostuvo que no corresponde a la importancia económica y productiva de su región. También expresaron rechazo los gobernadores de Cochabamba, Leonardo Loza, y de Tarija, María René Soruco.
Como recoge , mientras unos ven en la cifra un avance, otros consideran que la propuesta reduce la discusión del 50/50 a una migaja, y recoge la frase que ya circula en las redes: no aceptarán limosnas.
El 50/50: promesa de descentralización o maquillaje centralista
Para los pueblos que viven de la tierra, la discusión no es solo de porcentajes. Es sobre quién decide sobre el agua, los minerales, el gas y los frutos que nacen en cada territorio. La Agenda 50/50 nació como promesa de que los departamentos administrarían la mitad de los recursos y de las competencias, pero la primera oferta concreta, un 1%, huele a burla para regiones como Tarija, que genera gas, o Potosí, que sostiene las exportaciones con su plata y su zinc.
El medio reportó que la propuesta también genera molestia porque llegaría condicionada al uso de los recursos en salud, lo que a ojos de varios mandatarios departamentales convierte el supuesto avance en una jaula.
Telón de fondo: emergencia nacional por El Niño
Mientras se discute el reparto, el país enfrenta una emergencia. El Gobierno identificó aproximadamente 115.000 familias damnificadas en seis departamentos, informó el viceministro de Coordinación Legislativa, Wilson Santamaría. La declaratoria de emergencia nacional por los posibles efectos del fenómeno de El Niño permitirá a gobernaciones y municipios agilizar la transferencia y ejecución de recursos frente a sequías, desbordes e inundaciones.
Santamaría señaló que los recursos tendrán como propósito exclusivo atender a las familias afectadas. Es decir: cuando la Pachamama se rompe, el dinero aparece; cuando los pueblos piden administrar sus propias riquezas, aparece el 1%.
Empresas públicas en el banquillo y plantas que no arrancan
La disputa llega en un momento delicado para el aparato estatal. Siete ministerios fueron notificados para evaluar la situación financiera de las empresas públicas bajo su tuición y responder en 15 días, informó el director ejecutivo de la Oficina Técnica para el Fortalecimiento de la Empresa Pública, Pablo Camacho. Las alternativas van de mantenerlas sin intervención a reestructurarlas, fusionarlas o disolverlas.
En Chuquisaca, más de Bs 820 millones invertidos en más de 20 plantas industriales del programa de industrialización no producen nada: algunas están inconclusas y otras no operan por falta de materia prima, energía, personal especializado o capital de operaciones. La planta de chirimoya y durazno de Presto, por ejemplo, fue diseñada para procesar 2.000 toneladas al año, pero la zona apenas produce 10 toneladas. Diseñar fábricas sin escuchar al territorio ni a sus comunidades es la marca del centralismo.
Los números que alimentan el reclamo departamental
Los departamentos tienen razones para exigir más. El Instituto Nacional de Estadística reportó un superávit comercial de $us 2.236,5 millones hasta septiembre, con exportaciones por $us 10.350,2 millones, un crecimiento de 54,4% respecto al mismo periodo de 2025.
Potosí concentró el 38,8% de las exportaciones, con ventas por $us 4.011,1 millones, empujadas por la plata ($us 2.581,4 millones), el oro metálico ($us 1.734,6 millones) y el zinc ($us 1.263,8 millones). La Paz registró el mayor crecimiento, 143,5%, con $us 2.320,6 millones. La riqueza sale de los territorios; la decisión sobre esa riqueza sigue en La Paz.
A eso se suma la hemorragia de la minería ilegal. Mirko Bellott, presidente de la Cámara Departamental de la Minería de Cochabamba, informó que el departamento recibió más de Bs 59 millones en regalías el último año, pero advirtió que la cifra sería mucho mayor si se contabilizara la actividad clandestina, que extrae millones de dólares sin dejar nada a las comunidades.
Preguntas frecuentes
¿Qué propone exactamente el Gobierno en la Agenda 50/50?
Asignar el 1% de los impuestos coparticipables a las nueve gobernaciones a partir de 2027, cerca de Bs 460 millones en total según el cálculo de Luis Revilla.
¿Qué gobernadores rechazan el 1%?
Juan Pablo Velasco (Santa Cruz), Leonardo Loza (Cochabamba) y María René Soruco (Tarija). Luis Revilla (La Paz) lo ve como un avance.
¿Por qué se declaró la emergencia nacional?
Por los posibles efectos del fenómeno de El Niño; el Gobierno identificó unas 115.000 familias damnificadas en seis departamentos.
¿Qué pasa con las empresas públicas?
Siete ministerios tienen 15 días para proponer mantenerlas, reestructurarlas, fusionarlas o disolverlas.