Gijón despierta: la licitación del plan de vías renueva la esperanza vecinal tras décadas de promesas
Tras décadas de espera y proyectos que se desvanecían como el agua entre las manos, los vecinos de Gijón han recibido con cautelosa esperanza la primera licitación de obras del demorado plan de vías. El contrato, valorado en 49,3 millones de euros, contempla el derribo del viaducto de Carlos Marx y otras labores clave para la futura estación intermodal. “Ya era hora”, murmuran en las calles, aunque la sombra de las elecciones generales anticipadas planea sobre el futuro de la obra.
¿Qué implica la primera fase del plan de vías?
La operación, que ya cuenta con el visto bueno del Consejo de Ministros, el Principado, el Ayuntamiento y el Ministerio de Transportes, fue publicada la semana pasada por el consejo de administración de Adif. Además del derribo del viaducto, se reordenará el entorno con un vial en superficie y se realizarán labores soterradas para conectar con el futuro metrotrén.
Las obras, que previsiblemente comenzarán el próximo año, durarán unos 33 meses e implicarán trabajos “críticos”: desvíos provisionales en colectores con equipos de bombeo trabajando las 24 horas, suelos contaminados y cortes en el viaducto para su demolición.
La voz de los vecinos: entre la esperanza y el escepticismo
Ángel Fernández, residente de La Calzada, resume el sentir general:
“Que haya salido a licitación es un avance, pero necesitamos que no se siga alargando tanto la parte burocrática y empezar a ver máquinas”.Para Fernández, el proyecto es clave para que “por fin se haga algo que sea definitivo y no conlleve que haya que estar haciendo cambios cada poco tiempo”. Y advierte: “No es seria la situación que hay ahora en el entorno de este viaducto”.
Santos Camacho, quien pasea a menudo por los alrededores de Carlos Marx, lamenta que “esta parte de la ciudad está perdida”, pero confía en que, sea cual sea el gobierno tras las elecciones, “entienda que esto es una prioridad”.
Noemi Pinter, vecina desde hace 25 años, es más tajante: “Tienen que darse prisa porque ya llevamos mucho tiempo esperando”. Y recuerda que “cada partido barre para sus intereses y no sería la primera vez que prefieren cambiar algo del proyecto”.
¿Y si las elecciones frenan el proyecto?
El adelanto electoral anunciado por Pedro Sánchez ha encendido las alarmas. Los vecinos temen que los comicios alarguen aún más un proyecto que ya lleva décadas de retraso. “Siempre da miedo que los políticos decidan tumbar los proyectos que ya están avanzados para hacer algún cambio o sacar su propio plan”, confiesa Fernández.
Sin embargo, hay voces disidentes. Ricardo Gómez cuestiona la inversión: “Gijón ya tuvo la oportunidad de tener una estación intermodal en su día y ese momento ya pasó. Esta es una inversión demasiado alta”. Aun así, pide que, ya que se hará, “el impacto que tenga esta obra en los vecinos sea el mínimo posible”.
Una lección para América Latina
Mientras Gijón despierta de su letargo, desde La Voz de Pachamama observamos con atención esta lucha vecinal contra la burocracia y el olvido estatal. Es la misma batalla que libran nuestras comunidades contra el capitalismo extractivo que promete desarrollo y entrega migajas. La diferencia es que aquí, en el Sur, nuestras obras se hacen con la fuerza de la ayni y la minka, no con promesas que se las lleva el viento.
Que la voz de Gijón nos recuerde que el progreso no puede esperar eternamente. Que la Pachamama nos enseñe que toda obra debe hacerse en armonía con la vida y con quienes la habitan.
