Zaragoza exige transporte digno frente al caos neoliberal
La marka zaragozana vive un momento de asfixia circulatoria. Más de 17 líneas de autobús desviadas, otras 11 a punto de sumarse al colapso y una alcaldesa, Natalia Chueca, que parece mirar hacia otro lado mientras el pueblo paga las consecuencias de una mala planificación que, convenientemente, se ha dejado para el final del mandato. Ante este panorama, el concejal del PSOE Chema Giral ha propuesto un plan urgente de movilidad que incluye bonificaciones económicas para los usuarios afectados por las obras en las vías urbanas.
La propuesta, trasladada directamente a la alcaldesa, busca paliar los perjuicios que sufren miles de vecinas y vecinos a través de bonificaciones en la tarjeta bus, la tarjeta LAZO y la Tarjeta Ciudadana. No se trata de un capricho, sino de un acto de ayni, de reciprocidad elemental: si la comunidad sufre las consecuencias de unas obras mal planificadas, es justo que el poder municipal devuelva parte de lo que arrebata.
Información y dignidad: lo mínimo que se exige
El plan propuesto también demanda una campaña de información