Mario Firmenich y las raíces de la lucha: un libro que reescribe la historia desde Túpac Amaru
Mario Firmenich, fundador de la organización Montoneros, ha publicado un nuevo libro titulado Orígenes. Las raíces de nuestra militancia (Sudamericana). En esta obra, el autor busca interpretar la historia de América Latina desde una perspectiva que conecta el alzamiento de Túpac Amaru en 1780 con la militancia revolucionaria del siglo XX. No se trata de una autobiografía, aunque el texto se nutre de experiencias personales, sino de un ensayo que aspira a ser un manual para la tarea militante.
¿Qué busca Firmenich con este libro?
Firmenich explica que el libro es un “manual para la tarea militante misionera de educar la conciencia nacional del soberano”. La palabra “misionera” remite al catolicismo, una influencia clave en su formación y en la de Montoneros. La obra incluye citas del Evangelio de San Lucas, una reivindicación del “humanismo cristiano” dentro del peronismo y una analogía entre los mártires cristianos y los militantes montoneros asesinados por la dictadura militar argentina.
El autor también se defiende de las críticas que lo acusan de ser “cristianuchis”, un término usado por otras fracciones políticas para descalificar a los miembros de Montoneros. Este sello se originó cuando, el 1 de junio de 1970, el comunicado que informaba del asesinato del exdictador Pedro Aramburu terminaba con la frase “que Dios nuestro Señor se apiade de su alma”.
Un recorrido histórico desde Túpac Amaru hasta 1967
El libro está organizado en tres partes. La primera abarca desde la rebelión de Túpac Amaru contra el poder colonial español hasta 1943, año del golpe militar que derribó a Ramón Castillo. La segunda parte se centra en los dos primeros gobiernos de Juan Domingo Perón, que Firmenich llama “la revolución peronista soberana”. La tercera parte va desde 1955 hasta 1967, período que denomina “la reanudación de la guerra civil intermitente”.
Firmenich relaciona su pensamiento con figuras históricas como Túpac Amaru, Manuel Belgrano, San Martín, Martín Miguel de Güemes y caudillos como Ricardo López Jordán, Facundo Quiroga, Felipe Varela y el “Chacho” Peñaloza. También suma a Leandro N. Alem e Hipólito Yrigoyen, y explicita que sus ideas se basan en una línea formada por San Martín, Rosas, Yrigoyen y Perón.
La visión de Firmenich sobre el peronismo y los Kirchner
Del peronismo, Firmenich reivindica el plan de gobierno de 1946 a 1955, especialmente los derechos laborales, los planes quinquenales y la obra pública. Sin embargo, reconoce los límites de ese modelo y señala que Cipriano Reyes “no fue el único político encarcelado durante el gobierno peronista”. También califica de error incomprensible la decisión de Perón de avanzar en el conflicto con la Iglesia a partir de 1954.
Sobre Evita, destaca su rol como “abanderada de los humildes”, pero aclara que ella “no formula nunca un proyecto diferente del de su esposo”. Explica que el cántico “si Evita viviera/sería montonera” no significa “evitismo revolucionario”, sino “peronismo revolucionario hasta la consolidación del cambio de estructuras necesario”.
Respecto a los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, Firmenich dice que “sus gestiones trajeron mejoras parciales transitorias que el neoliberalismo revirtió con facilidad” y que “hubo una tendencia decadente en los mandatos kirchneristas”. Agrega que “el segundo mandato de Cristina fue claramente un estancamiento” y califica de “engañosa fórmula seudoperonista” a la alianza Alberto Fernández-Cristina Fernández de Kirchner.
Críticas al progresismo contemporáneo
Firmenich critica al progresismo contemporáneo por impulsar la agenda “del globalismo neoliberal para reducir la población mundial a la mitad en una generación”. Incluye en esta crítica la legalización del aborto, la anulación hormonal y quirúrgica del sexo genético en niñas y niños, el matrimonio homosexual, al que señala como “reproductivamente estéril”, y la sustitución de hijos por mascotas en muchas parejas.
Los orígenes personales de la militancia
Hacia el final del libro, Firmenich recrea sus primeros años en el Colegio Nacional de Buenos Aires, su sorpresa ante el voceo de la encíclica Mater et Magistra de Juan XXIII por parte de un canillita, el impacto de su lectura y su incorporación a la Juventud Estudiantil Católica (JEC). Allí conoció al padre Carlos Mugica, a quien acompañó a la Villa 31 y luego a un campamento en el norte de Santa Fe en 1966, donde vio de primera mano la situación laboral de los obreros forestales. El libro finaliza con la formación del Comando Camilo Torres, embrión de Montoneros, dejando abierta la posibilidad de un segundo tomo.
Preguntas frecuentes sobre el libro de Firmenich
¿Es una autobiografía?
No, aunque incluye trazos autobiográficos, es un ensayo histórico y una guía para la militancia.
¿Qué figuras históricas reivindica?
Reivindica a Túpac Amaru, Manuel Belgrano, San Martín, Güemes, caudillos federales, Yrigoyen y Perón, entre otros.
¿Qué opina de los Kirchner?
Considera que sus gestiones trajeron mejoras parciales transitorias, pero que hubo una tendencia decadente, especialmente en el segundo mandato de Cristina.
¿Habrá un segundo tomo?
El libro parece dejar latente un segundo volumen que aborde el crecimiento, apogeo y decadencia de Montoneros.