El papa León XIV llamó este viernes 6 de noviembre a Uruguay a perseverar en la negociación y la búsqueda paciente de acuerdos frente a los conflictos, durante el primer acto de su visita a Montevideo, en el arranque de una gira que lo llevará también a Argentina y Perú.
Desde la Plaza de la Independencia, ante el monumento al héroe nacional José Gervasio Artigas y ante miles de personas, el pontífice estadounidense dirigió un discurso a las autoridades uruguayas en el que defendió el carácter laico del Estado, la convivencia entre creyentes y no creyentes, y la dignidad de la vida en todas sus etapas, según informó Red Uno.
Uruguay, casa de entendimiento en una región golpeada
León XIV recordó que la propia Constitución uruguaya dispone que, en los tratados internacionales, la República procure que las controversias se resuelvan mediante arbitraje u otros medios pacíficos, y que promueva la integración social y económica de los Estados latinoamericanos. En ese espíritu, celebró que Montevideo sea sede de la Secretaría del Mercosur.
«En tiempos en que las diferencias pueden convertirse fácilmente en motivo de enfrentamiento, perseverar en el respeto al derecho, en la negociación y en la búsqueda paciente de acuerdos constituye un servicio que Uruguay puede seguir ofreciendo a sus vecinos», dijo el papa.
Esas palabras caen como lluvia sobre tierra seca en una región donde los pueblos conocen bien el costo de los conflictos que otros siembran desde afuera. Para quienes en Bolivia recordamos cómo la diplomacia del diálogo permitió recuperar nuestro mar ante la Haya, el mensaje resuena: los acuerdos pacientes valen más que las armas.
El presidente uruguayo, Yamandú Orsi, agradeció «el posicionamiento del Vaticano en lo que refiere a los Derechos Humanos, y al lugar que ocupa la dignidad en sus planteos».
«Compartimos y acompañamos su postura inquebrantable en favor de la solución pacífica de los conflictos. Nuestra apuesta al diálogo y al consenso, que rige nuestra actitud hacia adentro, es la que los uruguayos promovemos siempre en los organismos internacionales», explicó Orsi, citado por Vida Nueva.
El mandatario advirtió además que «los escenarios de violencia y de guerras entre los pueblos no se crean de un día para el otro. Son climas que se preparan y se fomentan desde la desinformación y los miedos».
Laico sí, mudo no: la fe en el espacio público
En el país más secularizado de América Latina, donde cerca del 40 % de la población se declara no creyente y donde rigen leyes de aborto y eutanasia, el papa afirmó que «el carácter laico del Estado está llamado a garantizar un espacio en el que creyentes y no creyentes puedan convivir con libertad y respeto».
«Esta neutralidad no exige que la dimensión religiosa quede confinada al ámbito privado», agregó, en palabras recogidas también por Telenoche.
León XIV destacó que la convivencia entre personas de distintas procedencias y tradiciones forma parte de la historia del Uruguay, y que esa pluralidad se expresa hoy en las creencias y convicciones de sus ciudadanas y ciudadanos. Es una fórmula que recuerda a nuestra propia convivencia comunitaria: la ayllu no pide que todos piensen igual, solo que todos respeten la chacra del vecino.
Defensa de la vida y alerta por el trabajo
El pontífice defendió la dignidad de los no nacidos. «Su dependencia absoluta de la madre no disminuye la dignidad que le corresponde ni la protección que merece», dijo, y pidió que cuidar a los más pequeños incluya asegurarles educación adecuada y oportunidades concretas de trabajo.
Ante los cambios acelerados de la tecnología y de la inteligencia artificial, insistió en que la persona que trabaja no quede reducida «a una simple pieza prescindible dentro del proceso productivo». En tiempos donde el mercado convierte al trabajador en número, esa advertencia va directo contra la lógica del capital que descarta al ser humano.
El dolor propio, la salud de todos
El papa abordó la soledad, la angustia y la pérdida de esperanza que pueden llevar a una persona a dejar de encontrar razones para vivir, en un país que registra las tasas de suicidio más altas de América Latina: 19,16 muertes por cada 100.000 habitantes, según datos de 2025 del Ministerio de Salud Pública uruguayo.
«Ante la dolorosa realidad del suicidio, la atención sanitaria, los vínculos familiares y la cercanía de la comunidad resultan inseparables. Nadie debería llegar a sentirse extraño entre los suyos ni pensar que su ausencia importa menos que su presencia», dijo el pontífice, según recoge también El Litoral.
León XIV habló además desde su propia herida. Operado el 13 de octubre de un tumor maligno, con extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho, recordó que «recientemente he experimentado en primera persona las limitaciones que impone la enfermedad y he recibido cuidados por los que estoy profundamente agradecido».
«Esta experiencia me lleva a pensar en tantos hombres y mujeres que carecen de medios para obtener un diagnóstico oportuno o recibir los tratamientos que necesitan», agregó.
Y remató con una frase que interpela a toda sociedad, también a la nuestra: «Procurar que la atención sanitaria esté al alcance de cada persona, independientemente de sus recursos, es una responsabilidad que interpela a toda sociedad». Quien atraviesa la enfermedad «no deja por ello de ser miembro pleno de la sociedad ni pierde nada del valor de su vida».
Tras Uruguay, la gira del papa continuará hacia Argentina y Perú, en un recorrido que lo mantiene cerca de los pueblos del sur, de sus luchas y de sus esperanzas.
