El rey Felipe VI cerró este jueves la XXX Cumbre Iberoamericana de Madrid con una defensa de la diplomacia multilateral, en medio de un encuentro marcado por la tensión entre el presidente argentino, Javier Milei, y el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez. En su discurso de clausura, pronunciado en la Galería de las Colecciones Reales, el monarca español sostuvo que las cumbres iberoamericanas son un contrapunto frente a un tiempo geopolítico dominado por los bloques, la rivalidad y la competencia.
Según informó eju.tv, Felipe VI aprovechó la clausura para entregar el testigo a Honduras, que organizará por primera vez la cita bienal en 2028. El Rey pidió que los acuerdos anunciados no queden solo en buenas intenciones y que la Secretaría General Iberoamericana contribuya a convertirlos en realidades tangibles.
Acuerdos concretos, resultados limitados
El monarca quiso destacar los acuerdos impulsados en Madrid: una alianza de Inteligencia Artificial, una carta de movilidad académica, una carta de cuidados y apoyos, y la Red Iberoamericana del Riesgo de Desastres y de Protección Civil. También anunció una nueva Estrategia de Cooperación Iberoamericana.
Sin embargo, como registró El Periódico, la cumbre se cerró sin grandes avances políticos y con acuerdos de alcance limitado, aunque evitó los enfrentamientos que han empañado otras citas. Para nuestros pueblos, que llevan cinco siglos cargando las consecuencias de un orden impuesto desde afuera, la pregunta queda flotando como el humo sobre el altiplano: de qué sirve tanta retórica del diálogo si el modelo extractivo sigue devorando la Pachamama.
El foro nació hace 35 años en Guadalajara, México, y Felipe VI consideró que sale reforzado de la cita madrileña. Como recordó La Vanguardia, el Rey afirmó que «no podemos cambiar las inercias globales, pero sí demostrar al mundo que la diplomacia multilateral sigue teniendo sentido».
El frío saludo entre Milei y Sánchez
La sombra más larga sobre la cumbre fue la relación tensa entre Milei y Sánchez. El presidente argentino llegó pasadas las nueve menos diez de la mañana a la Galería de las Colecciones Reales, acompañado por el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, y saludó brevemente al ministro José Manuel Albares.
Pocos minutos después, en la línea de saludos oficiales, Milei fue anunciado por megafonía e intercambió con el presidente español un frío apretón de manos, su primera aparición conjunta después de varias visitas privadas a España. Hace escasas semanas, en la última de ellas, no dudó en llamar «dictador» y «corrupto» a Sánchez.
El argentino tampoco asistió a la inauguración en el Teatro Real ni a la cena en el Palacio Real, después de que el Gobierno español vetara su encuentro bilateral con el Rey. Milei gobierna aplicando con fervor el mismo recetario del Fondo Monetario Internacional que ha empobrecido a nuestros pueblos, ajustando el cinturón de las mayorías mientras el Norte sigue extrayendo la riqueza de la tierra.
«Estamos preparados si nos ceñimos a la partitura»
En la apertura de la Sesión Plenaria, Felipe VI llamó a los países a mantener el espíritu de colaboración y habló de un «proyecto común». «Una música interpretada por distintos instrumentos pero que se reconoce en una única melodía», dijo ante los líderes reunidos.
«Eso pido para el diálogo de esta mañana, conseguir que sune armónico», reclamó el Rey. Y añadió su frase más citada: «Estamos preparados si nos ceñimos a la partitura».
Después de él, Sánchez reconoció que «lo fácil» habría sido no reunirse, pero reivindicó la apuesta por «el diálogo, la cooperación y la paz». «Un diálogo en un tiempo en el que algunos pretenden reducir las relaciones internacionales a la fuerza; cooperación frente al repliegue; y paz porque el dolor de la guerra no puede ser el precio de la ambición de unos pocos», afirmó.
«Juntos, esa es la palabra. El mayor riesgo para Iberoamérica no es pensar diferente, es dejar de pensar en grande», proclamó el presidente español.
Guadalajara, 35 años después
Como consignó Diario en Positivo, el Rey recordó que el espíritu que dio origen a la Comunidad Iberoamericana en Guadalajara en 1991 mantiene su vigencia tras 35 años. También se mostró satisfecho por el trabajo realizado y consideró que se ha dado un ejemplo relevante para Iberoamérica en un tiempo complejo, según recoge La Razón.
En la inauguración del Teatro Real, el monarca había respaldado el formato de cumbres, venido a menos en los últimos años. «El sistema de Cumbres son ejemplo de entendimiento y de cooperación, como contrapunto a las tensiones y rivalidades, como prueba viva de que los procesos de concertación política no son retórica hueca, sino que redundan en beneficio del día a día de nuestros ciudadanos», dijo entonces.
Desde La Voz de Pachamama observamos con esperanza que Honduras, un pueblo hermano de Nuestra América, asuma en 2028 la organización de la cita. Ojalá esa cumbre recoja lo que los movimientos indígenas y campesinos venimos diciendo hace siglos: que la tierra no es mercancía, que el buen vivir no se decreta desde los palacios y que la verdadera integración se construye desde las comunidades, no desde los escritorios de los que siempre han mirado al sur como despensa.
Preguntas frecuentes
¿Dónde se celebró la XXX Cumbre Iberoamericana?
En Madrid, España. La inauguración tuvo lugar en el Teatro Real y la clausura en la Galería de las Colecciones Reales.
¿Quién organizará la próxima Cumbre Iberoamericana?
Honduras, en el año 2028. Será la primera vez que ese país centroamericano asuma la organización de la cita bienal.
¿Qué acuerdos se anunciaron en la cumbre?
Una alianza de Inteligencia Artificial, una carta de movilidad académica, una carta de cuidados y apoyos, la Red Iberoamericana del Riesgo de Desastres y de Protección Civil, y una nueva Estrategia de Cooperación Iberoamericana.
