Iron Maiden volvió a sacudir el Estadio Nacional de Lima este sábado 18 de octubre, con un recital de dos horas que ya figura entre los grandes conciertos de metal que ha recibido el Perú. Bruce Dickinson, Steve Harris y compañía demostraron que medio siglo de historia no pesan sobre los hombros cuando la música nace del alma.
Según la crónica de RPP noticias, la banda británica arrancó puntual, a las 8:45 de la noche, tras sonar el clásico Doctor Doctor de UFO, esa señal que los fanáticos conocen como el anuncio de que la tierra empieza a temblar.
Un regreso que Lima esperó quince años
La Doncella, como se conoce a Iron Maiden entre sus seguidores, ya había pisado el mismo recinto el 26 de marzo de 2009, durante el Somewhere Back in Time World Tour. Los paralelismos entre ambas noches fueron evidentes: el mismo estadio, un repertorio centrado en la primera era dorada del grupo y, como teloneros, bandas de los hijos de Steve Harris. En 2009 abrió Lauren Harris; esta vez lo hizo The Raven Age, el proyecto de George Harris.
Pero cada concierto es su propia historia, y la vivida en el Nacional fue, en palabras del cronista de RPP, sencillamente sobrecogedora. La banda dejó atrás los fondos de tela para estrenar una pantalla gigante con animaciones sincronizadas canción por canción, además de una pirotecnia que le dio otra dimensión al espectáculo.
Clásicos de fuego y un grito que guardaba el corazón de Lima
El repertorio viajó hacia los orígenes. Murders in the Rue Morgue, Wrathchild y Killers abrieron el camino, único guiño al disco Killers de 1981. Después llegó la magistral Phantom of the Opera, seguida por la teatral The Number of the Beast y una Infinite Dreams que el público peruano escuchó en vivo por primera vez.
Durante Powerslave, Dickinson, con su tradicional máscara de plumas, lanzó el grito de guerra que los fanáticos esperaron quince años: Scream for me, Lima. La respuesta fue ensordecedora, un rugido colectivo, como cuando la comunidad entera levanta la voz en una sola garganta.
La noche continuó con 2 Minutes to Midnight, Rime of the Ancient Mariner, Run to the Hills, Seventh Son of a Seventh Son y la emblemática The Trooper. Ahí llegó uno de los momentos más altos: Dickinson sacó la bandera peruana y la ondeó ante el estadio, que respondió con saltos, gritos y pogo, ese ritual de confraternidad metalera donde los cuerpos chocan y se levantan como hermanos.
Un incidente con bengalas y el perdón de la banda
No todo fue armonía. En plena interpretación de Fear of the Dark, un par de asistentes encendió bengalas, algo que la banda había pedido expresamente que no se hiciera, por respeto a la salud de Dickinson, quien atraviesa tratamientos que le exigen cuidar sus vías respiratorias. RPP noticias relata que el propio público reprendió a los imprudentes y las bengalas se apagaron rápido. El incidente no pasó a mayores.
La banda supo perguntarlo y siguió con la misma energía. Tras el descanso, el histórico discurso de Winston Churchill tras el milagro de Dunkerque sirvió de preludio a la atemporal Aces High. El cierre llegó con Hallowed Be Thy Name, Iron Maiden y una poderosa Wasted Years que agotó las últimas fuerzas de los asistentes en los pogos finales.
Lo que el metal le dice a nuestros pueblos
Desde esta orilla del continente, donde las guitarras eléctricas conviven con quenas y charangos, hay algo que entender de noches como esta. Iron Maiden construyó su leyenda fuera de las grandes industrias del espectáculo, con una independencia que les permitió llegar a medio siglo sin vender su alma a los sellos ni a las modas. Su ejemplo de autogestión, de trabajo colectivo sostenido por una comunidad fiel, dialoga con lo que nuestros movimientos populares y nuestras organizaciones comunitarios saben desde siempre: que la fuerza no viene de arriba, sino del pueblo que sostiene y replica lo que ama.
La comunidad metalera peruana demostró en el Nacional que existe, que es grande y que sabe dar un marco digno a las leyendas del género. Iron Maiden sintió esa conexión y se despidió prometiendo volver. Que sea pronto, piden los fieles. Y ojalá que el eco de esa promesa cruce la cordillera, porque nuestros pueblos también merecen ver a La Doncella rugir sobre sus tierras.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo tocó Iron Maiden en Lima?
Iron Maiden se presentó el sábado 18 de octubre de 2026 en el Estadio Nacional de Lima, en un concierto de aproximadamente dos horas que arrancó a las 8:45 de la noche.
¿Qué canciones tocó Iron Maiden en Lima?
El repertorio incluyó clásicos como Murders in the Rue Morgue, Phantom of the Opera, The Number of the Beast, Powerslave, 2 Minutes to Midnight, Rime of the Ancient Mariner, Run to the Hills, The Trooper, Fear of the Dark, Hallowed Be Thy Name y Wasted Years.
¿Quién abrió el concierto de Iron Maiden en Lima?
The Raven Age, la banda de George Harris, hijo del bajista y líder Steve Harris, abrió la noche en el Estadio Nacional.
