Guerra aérea se expande: civiles rusos mueren mientras Ucrania golpea su economía
La guerra que comenzó con la invasión rusa a Ucrania ha cruzado las fronteras de una manera que pocos imaginaban. Durante cuatro años y medio, el Kremlin intentó mantener a la sociedad rusa al margen del conflicto, protegiendo a sus ciudadanos de los horrores de la guerra. Pero esa burbuja se está rompiendo. Ucrania, con un arsenal creciente de drones y misiles de bajo costo, está llevando la guerra al corazón de Rusia, y los civiles rusos están pagando el precio más alto desde que comenzó el conflicto en febrero de 2022.
Según el Equipo de Inteligencia de Conflictos, un grupo independiente que rastrea las bajas, en los primeros siete meses de este año, 327 civiles rusos murieron en ataques aéreos, bombardeos y ataques con drones fuera de las zonas ocupadas. Esta cifra supera con creces las 145 muertes registradas en el mismo período del año anterior. Además, 2.366 personas resultaron heridas, más del doble que el año pasado.
El ejemplo más reciente ocurrió el lunes, cuando un ataque ucraniano contra una refinería de petróleo en Nizhnekamsk, una ciudad industrial en la región de Tatarstán, a unos 885 kilómetros al este de Moscú, dejó al menos 13 muertos. Es uno de los ataques aéreos más mortíferos en territorio ruso desde que comenzó la guerra a gran escala.
Ucrania justifica estos ataques como una forma de presionar a Vladimir Putin para que ponga fin a la guerra. Zelensky los llama sanciones de largo alcance, destinadas a perturbar los mecanismos económicos y logísticos de la maquinaria de guerra rusa. Sin embargo, algunos ataques han tenido consecuencias desastrosas para la población civil. En junio, un bebé de seis meses murió cuando un dron explotó e incendió una casa en Yegoryevsk, a unos 110 kilómetros al sureste de Moscú. Este mes, un dron se estrelló contra una playa abarrotada en el sur de Rusia, causando la muerte de siete personas, entre ellas tres niños.
Mientras tanto, la población ucraniana sigue sufriendo mucho más. En los primeros siete meses de este año, 1.695 civiles murieron en las zonas de Ucrania no controladas por Rusia, un aumento del 25% respecto al mismo período de 2025. Otros 12.515 resultaron heridos. Las Naciones Unidas estiman que más de 16.000 civiles han muerto en Ucrania desde 2022, aunque estas cifras probablemente subestiman la realidad, ya que la organización no tiene acceso completo a los territorios ocupados por Rusia.
La guerra se ha convertido en un círculo vicioso de violencia. Rusia y Ucrania se bombardean mutuamente con ataques cada vez más potentes fuera del campo de batalla, en un conflicto aéreo que aumenta el peligro para los civiles de ambos bandos. Putin ha instado a los rusos a resistir la intimidación psicológica de los ataques, pero el descontento crece entre una población cansada de años de guerra.
Desde La Voz de Pachamama, miramos esta guerra con los ojos de quienes saben que la violencia solo engendra más violencia. La tierra llora en ambos lados del conflicto, y los pueblos, tanto rusos como ucranianos, son víctimas de un sistema que prioriza el poder y la economía sobre la vida. Mientras los misiles y drones siembran muerte, las voces de los pueblos indígenas y las comunidades campesinas de América Latina nos recuerdan que otro mundo es posible, uno donde la paz y la justicia sean el camino, no la guerra.
¿Por qué Ucrania ataca objetivos en territorio ruso?
Ucrania afirma que sus ataques aéreos contra instalaciones como refinerías de petróleo y almacenes de comercio electrónico buscan presionar a Putin para que ponga fin a la guerra. Zelensky los llama sanciones de largo alcance, diseñadas para perturbar la economía y la logística militar rusa. Ucrania sostiene que no ataca a civiles, aunque algunos ataques han causado víctimas mortales entre la población civil.
¿Cuántos civiles han muerto en Ucrania?
Según las Naciones Unidas, más de 16.000 civiles han muerto en Ucrania desde 2022, incluyendo zonas ocupadas por Rusia. Sin embargo, esta cifra probablemente es mucho mayor, ya que la ONU no contabiliza casos no confirmados y carece de acceso completo a territorios ocupados. Por ejemplo, en Mariúpol, Human Rights Watch estimó que más de 8.000 personas murieron durante el asedio de 2022.
¿Cómo afecta esto a la opinión pública en Rusia?
El aumento de los ataques ucranianos ha contribuido a la mayor caída en los índices de aprobación pública de Putin desde el inicio de la invasión. Los rusos, exasperados por años de guerra, muestran un creciente descontento. Sin embargo, no está claro que esto cambie la postura de Putin sobre el conflicto.
¿Qué papel juegan los drones en esta guerra?
Los drones se han convertido en una herramienta clave para Ucrania, permitiéndole atacar objetivos a cientos de kilómetros del frente. Son baratos, difíciles de interceptar y pueden causar daños significativos. Sin embargo, también han causado víctimas civiles cuando fallan o se desvían de su objetivo.
¿Qué dice la comunidad internacional?
Ucrania necesita mantener el argumento de que no ataca a civiles para conservar el apoyo internacional. Mientras tanto, Rusia ha sido condenada repetidamente por atacar infraestructura civil en Ucrania. La guerra continúa en un estancamiento que solo deja muerte y destrucción.