Los ojos enrojecidos, la picazón y esa sensación de tener arena en los párpados se volvieron parte de la vida cotidiana de quienes pasan horas frente a pantallas o respiran aires cargados de humo y polvo. El 28 de octubre de 2026, Red Uno publicó un reportaje con especialistas que aclaran cuáles gotas oftálmicas conviene usar a diario, cuáles hay que limitar y cuándo es hora de visitar al oftalmólogo.
La respuesta corta: depende del tipo de gota, de la frecuencia de uso y de la causa de la irritación. No todos los frascos que se venden sin receta son iguales, y algunos pueden empeorar lo que pretenden curar.
Por qué se irritan los ojos
La irritación ocular es frecuente y responde a varias causas: alergias estacionales, exposición prolongada a pantallas, aire seco, productos de limpieza y humo. En ciudades como El Alto o La Paz, donde el viento levanta polvo y la quinua de la altura castiga la vista, la sequedad ocular es una queja habitual en los mercados y en las oficinas.
Shahzad Mian, director de Oftalmología de la Universidad de Michigan, consideró razonable recurrir a ciertas gotas para aliviar el enrojecimiento y la sequedad, aunque advirtió que no todas funcionan igual ni son aptas para un uso frecuente.
Lágrimas artificiales: el remedio más seguro
Las lágrimas artificiales, disponibles en marcas como Systane y Refresh, lubrican y protegen la superficie del ojo imitando la acción de las lágrimas naturales. Alivian la sequedad, el ardor y la irritación.
Su efecto dura aproximadamente una hora, aunque varía según la composición del producto, explicó Christopher Starr, portavoz de la Academia Estadounidense de Oftalmología. Las gotas más espesas o en gel duran más, pero pueden provocar visión borrosa temporal; las fórmulas líquidas duran menos.
En general, las lágrimas artificiales pueden usarse todos los días, siempre que se preste atención a los ingredientes. Las presentaciones con conservantes pueden irritar los ojos si se aplican con demasiada frecuencia. Por eso, Starr recomienda limitarlas a un máximo de cuatro veces al día.
Las versiones sin conservantes, con menos aditivos irritantes, son la alternativa para quienes necesitan aplicaciones frecuentes a lo largo de la jornada.
¿Qué pasa con las gotas para alergias?
Si los ojos pican, lagrimean o se enrojecen en determinadas épocas del año, probablemente se trata de una alergia. Las gotas antihistamínicas, en marcas como Pataday y Zaditor, controlan estas molestias actuando sobre los mecanismos que desencadenan la respuesta alérgica.
Su frecuencia depende de la formulación, por lo que hay que leer las instrucciones del producto. Aunque suelen ser seguras si se usan correctamente, también pueden causar sequedad, ardor o visión borrosa en algunas personas. Ante esas molestias, las lágrimas artificiales sin conservantes ayudan; si los síntomas persisten, la recomendación es consultar a un profesional de salud.
Según recoge El Diario de Chihuahua, Mian señaló que las gotas antihistamínicas, que combaten enrojecimiento, ardor, picazón, hinchazón ocular y lagrimeo, en general son seguras hasta dos veces al día.
Descongestionantes: usarlos con mucha moderación
Las gotas que quitan el enrojecimiento merecen un cuidado distinto. Infobae reportó que los expertos recomiendan evitar el uso diario de descongestionantes oculares y que Starr dijo que aplicarlos con poca frecuencia, como una vez al mes o antes de un evento puntual, probablemente no causará daño.
Chihuahua en Red fue más lejos en su reseña: los descongestionantes deben usarse de manera muy ocasional y evitarse por completo en la rutina diaria, porque el abuso puede generar un efecto rebote que empeora el enrojecimiento.
La lección es simple y vale para cualquier botiquín casero: el alivio rápido no siempre es alivio verdadero, y el cuerpo, como la Pachamama, responde mal cuando se lo obliga en lugar de cuidarlo.
Quienes usan lentes de contacto deben redoblar el cuidado
Los usuarios de lentes de contacto deben revisar bien qué gota eligen. Algunos conservantes e ingredientes interactúan con las lentes y provocan irritación.
Existen gotas lubricantes formuladas específicamente para humectar los ojos mientras se usan lentes de contacto; algunas presentaciones de Refresh y Blink están diseñadas para ese fin. Antes de aplicar cualquier producto, conviene leer la etiqueta y seguir las indicaciones del fabricante, porque no todas las gotas pueden aplicarse directamente sobre las lentes.
Cuidar la vista también es cuidar la vida
Detrás de un frasco de gotas hay una industria millonaria que vende bienestar en pequeñas dosis. Conviene no perder de vista eso: el acceso a un oftalmólogo, no solo a un producto de vidrio y plástico, es lo que garantiza salud ocular de verdad. En Bolivia, donde la medicina tradicional convive con la práctica clínica, la palabra de un especialista sigue siendo insustituible.
Si el ardor persiste, si la visión se nubla con frecuencia o si las gotas de venta libre ya no calman la molestia, la señal es clara: hay que acudir al oftalmólogo y no conformarse con el alivio pasajero del frasco.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden usar lágrimas artificiales todos los días?
Sí, en general son seguras para uso diario. Las versiones sin conservantes son las más recomendadas cuando se necesitan aplicaciones frecuentes; las que contienen conservantes conviene limitarlas a un máximo de cuatro veces al día, según Starr.
¿Cada cuánto se pueden aplicar las gotas antihistamínicas?
Depende de la formulación de cada producto. Mian señaló que en general son seguras hasta dos veces al día, siempre que se sigan las instrucciones del fabricante.
¿Los descongestionantes oculares son seguros a diario?
No. Los especialistas recomiendan usarlos solo de manera ocasional, como una vez al mes o antes de un evento puntual, y evitarlos por completo en la rutina diaria.
¿Qué gotas sirven con lentes de contacto puestos?
Solo las formuladas para ese propósito, como algunas presentaciones de Refresh y Blink. Otras gotas pueden interactuar con las lentes e irritar el ojo.
