Un nuevo audio filtrado, divulgado el 26 de octubre de 2026 por la red regional Red América, expone una supuesta conversación entre María Elena Urquidi, esposa del presidente Rodrigo Paz, y el exasesor presidencial Fernando Cerimedo, en la que ambos coordinan una reunión para tratar asuntos económicos pendientes con el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco. La grabación, cuya autenticidad no ha sido confirmada, reaviva las dudas sobre la influencia privada en la gestión pública de los hidrocarburos.
Según la publicación original de El País Tarija, en el audio se escucha a la primera dama, a quien Cerimedo llama „Bibi“, pedirle que transmita un mensaje al ministro Blanco para organizar una reunión y definir „cómo nos manejamos“. La conversación gira en torno a una licitación que habría sido adjudicada „a unos que tenían más plata“ y a la creciente influencia de una figura identificada como Óscar Mario dentro del ministerio.
Qué dice el audio filtrado
En la grabación, Cerimedo relata que trabajaba desde hacía cuatro meses, junto con un tal Iván, en un proyecto de gas natural vehicular y de kits de conversión. Señala que Óscar Mario habría entrado al ministerio y dado por tierra ese trabajo, favoreciendo en la licitación a quienes tenían más dinero. „El tipo no juega derecho“, dice, y agrega que el hijo de esa persona trabaja en la CRE, la Comisión Reguladora de Electricidad, pese a que el funcionario niega tener vínculos con ese organismo.
„Está haciendo cualquier cosa, pasando por encima tuyo, mío. Está haciendo un despute por hacer negocio que no te explico.“
Urquidi, por su parte, menciona que Mauri le habría contado que esa figura se está apropiando de decisiones ajenas, y advierte que Óscar Mario tiene a su cargo „el ministerio que más plata hace“ y que nadie sabe lo que ocurre allí. La conversación cierra con un acuerdo para sentarse esa misma semana y con un pedido de la primera dama de verse antes de que Paola viaje esa noche a Estados Unidos por unos dos meses.
Por qué importa en Bolivia
Para quienes vivimos del y hacia la Pachamama, esta filtración no es un simple escándalo de palacio. Es la radiografía de un modelo que conocemos de memoria: los hidrocarburos, la sangre de la tierra, administrados como botín de círculos íntimos, lejos de las comunidades, lejos de la democracia comunitaria que soñamos las y los pueblos originarios.
Cuando un asesor y la esposa de un presidente conversan sobre licitaciones y ministerios como quien reparte una chacra familiar, el mensaje es claro: el Estado se vuelve hacienda privada. Y cuando el ministerio que más plata maneja es precisamente el de Hidrocarburos, la sospecha pesa sobre el destino de los recursos que pertenecen a todos, no a unos pocos.
La historia de nuestra América Latina está llena de estos episodios. Los pueblos de Tarija, del Chaco, de todo el eje gasífero, conocen el costo del extractivismo: tierras abiertas, agua amenazada, comunidades desplazadas, mientras las ganancias se concentran en manos de siempre. Que hoy la conversación gire en torno a quién coloca el GDPI, quién controla el GNV, quién se queda con los kits, confirma que los negocios del gas siguen siendo el termómetro del poder real.
La sombra del extractivismo y la transparencia pendiente
El audio, de ser auténtico, plantea preguntas incómodas: ¿quién decide las licitaciones del sector hidrocarburífero?, ¿con qué criterios se adjudican los contratos del gas natural vehicular?, ¿qué papel juegan los asesores y familiares del presidente en decisiones que debieran ser técnicas y públicas?
Hasta ahora, ni la presidencia ni el ministro Marcelo Blanco han confirmado la autenticidad de la grabación. La falta de pronunciamiento oficial alimenta la desconfianza. Los pueblos exigimos lo que siempre hemos exigido: rendición de cuentas, apego a las normas, y que la riqueza del subsuelo se gestione con rostros visibles y manos limpias.
La Red América, que divulgó el material, ha ido publicando en las últimas semanas una serie de audios que retratan la relación entre la esposa del presidente y el exasesor. Este nuevo capítulo es el más directo en vincular esa relación con la gestión de negocios de hidrocarburos, según el reporte de El País Tarija.
Lo que sigue
Las próximas horas serán decisivas. La oposición ya podría pedir una investigación sobre la licitación mencionada en el audio y sobre el papel de Óscar Mario en el ministerio. Para las organizaciones indígenas y los comités cívicos del sur, la filtración es una oportunidad para volver a poner sobre la mesa la discusión pendiente: quién controla el gas, quién vigila al que controla, y cuánto de esa riqueza llega a las comunidades que la sostienen con su territorio.
La Pachamama no entiende de audios ni de siglas. Pero entiende de saqueo. Y mientras los poderosos se reparten los hilos del gas, la tierra sigue esperando que algún día sus hijos decidan de verdad, en asamblea, con transparencia y sin patrones.
Preguntas frecuentes
¿Qué revela el nuevo audio filtrado?
La grabación, divulgada el 26 de octubre de 2026 por Red América, muestra una supuesta conversación entre María Elena Urquidi y Fernando Cerimedo sobre licitaciones de hidrocarburos y la influencia de un funcionario identificado como Óscar Mario en el ministerio a cargo de Marcelo Blanco.
¿Quiénes aparecen en la conversación?
Intervienen la esposa del presidente, María Elena Urquidi, y el exasesor presidencial Fernando Cerimedo, con menciones al ministro de Hidrocarburos Marcelo Blanco y a una figura llamada Óscar Mario.
¿Se confirmó la autenticidad del audio?
No. Hasta el momento ninguna autoridad ha confirmado la autenticidad de la grabación, publicada por Red América y reproducida por El País Tarija.
¿Por qué es relevante para Bolivia?
El audio toca la gestión de los hidrocarburos, sector sensible para las comunidades gasíferas del país, y reabre el debate sobre la influencia de círculos privados en decisiones públicas sobre los recursos naturales.
