El 3 de noviembre, los votantes de Estados Unidos decidirán si el Partido Republicano conserva el control del Congreso durante los dos últimos años del mandato de Donald Trump, o si los demócratas recuperan una o ambas cámaras. Las encuestas favorecen a la oposición, que busca convertir el descontento por la economía, la inflación y la guerra con Irán en una victoria capaz de frenar la agenda del presidente.
Según el reportaje de LaRepublica.pe, la disputa se concentra en los 435 escaños de la Cámara de Representantes y en 35 puestos del Senado. Las proyecciones de Decision Desk HQ otorgan a los demócratas un 77% de probabilidades de conquistar la Cámara Baja y un 56% de recuperar el Senado, con un pronóstico de 235 representantes frente a 200 republicanos y una posible mayoría de 51 senadores.
La historia y los números juegan en contra de Trump
La memoria electoral del vecino del norte es clara: desde 1934, el oficialismo ha perdido en promedio 27 escaños en la Cámara de Representantes en cada elección de medio término. Solo tres de esos comicios terminaron con avances para el partido que ocupaba la Casa Blanca. Trump ya sufrió ese revés en 2018, cuando los republicanos perdieron 41 puestos en la Cámara Baja, aunque sumaron dos en el Senado.
La aprobación presidencial añade presión. Una encuesta de The Wall Street Journal sitúa el respaldo a Trump en torno al 37%, mientras un sondeo de Reuters/Ipsos lo ubica en el 32%.
¿Por qué la economía pesa en estas elecciones?
Trump prometió durante su campaña de 2024 reducir la inflación y hacer que Estados Unidos fuera más asequible. Pero los precios de la gasolina, los alimentos, los fertilizantes y el transporte figuran entre las principales preocupaciones de hogares y empresas, y amenazan con debilitar el apoyo a su partido.
En su discurso del 24 de febrero, Trump afirmó que la gasolina costaba menos de 2,30 dólares por galón en la mayoría de los estados. Cuatro días después comenzó la guerra en Irán y el precio llegó a los cuatro dólares por galón. Un sondeo de agosto indicó que el 63% de los consultados desaprobaba la gestión de Trump sobre la guerra.
El malestar también llega a sectores que respaldaron al presidente. En Ohio, el fabricante Doug Rende explicó a la agencia AFP que su empresa, Shapes Unlimited, afronta entre 4,5 y 5 millones de dólares en costos adicionales al año, sobre todo por los aranceles al aluminio y el encarecimiento del transporte. Cada contenedor de sus proveedores le supone 6.500 dólares más.
El consumidor final tiene un límite en cuanto al precio que está dispuesto a pagar.
Seven estados decidirán el equilibrio del Congreso
Aunque los demócratas parten con ventaja en los sondeos nacionales, el control del Congreso se decidirá en un puñado de distritos y estados. El Cook Political Report identifica siete contiendas muy reñidas para el Senado en Alaska, Iowa, Kansas, Maine, Michigan, Ohio y Texas. Seis de esos escaños están en manos republicanas y uno corresponde a los demócratas.
Para alcanzar la mayoría en la cámara alta, la oposición necesita ganar al menos cuatro escaños republicanos y conservar los suyos. El Senado tiene una importancia particular porque confirma a los integrantes del gabinete presidencial y a los jueces del Tribunal Supremo. Si los demócratas recuperan esa cámara, podrían bloquear nombramientos de Trump, intensificar las investigaciones sobre su administración y obstaculizar parte de sus iniciativas legislativas.
¿Qué oportunidades tiene la oposición en Texas y Michigan?
Texas destaca como una de las principales oportunidades. El demócrata James Talarico, representante estatal, se enfrenta al fiscal general republicano Ken Paxton, un aliado de Trump. Los datos de RealClearPolitics sitúan a Talarico por delante, aunque por un margen estrecho. Una victoria demócrata sería histórica: el partido no gana un escaño en el Senado por Texas desde 1988.
Talarico centra su campaña en la desigualdad económica y reclama impuestos más altos para los multimillonarios. Su lema lo dice sin rodeos: es hora de empezar a cambiar las cosas radicalmente. Paxton, por su parte, destaca su relación con el presidente, quien lo respaldó en un video grabado en la Oficina Oval.
Michigan ofrece otra oportunidad. El demócrata Abdul El-Sayed, antiguo funcionario de salud pública, compite contra el republicano Mike Rogers y defiende un sistema sanitario universal mediante la ampliación de Medicare a todos los estadounidenses. El-Sayed cuenta con el apoyo de figuras como Kamala Harris y Bernie Sanders, y las encuestas le atribuyen una ventaja moderada.
En Iowa, el demócrata Josh Turek mantiene una disputa ajustada con la republicana Ashley Hinson. El estado no elige a un senador demócrata desde 2008 y se ha inclinado hacia los republicanos en los últimos años. Hinson ha defendido la venta de gasolina con mayor proporción de biocombustibles durante todo el año, una medida que, según su campaña, reduciría los precios y favorecería a los agricultores.
Lo que está en juego para los pueblos
Desde las tierras de la Pachamama miramos estas urnas del norte con memoria larga. El imperio que impuso aranceles y guerras ahora escucha el descontento de su propia gente en las gasolineras y en los mercados. Como bien sabe quien cultiva la tierra, cuando el precio del fertilizante sube, la cosecha del poder baja.
El resultado del 3 de noviembre definirá si Trump gobierna con manos libres o con las manos atadas durante sus dos últimos años de mandato.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo son las elecciones de medio término en Estados Unidos?
El 3 de noviembre, cuando se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 puestos del Senado.
¿Qué probabilidades tienen los demócratas según las encuestas?
Según Decision Desk HQ, tienen un 77% de probabilidades de conquistar la Cámara de Representantes y un 56% de recuperar el Senado.
¿Por qué es importante el Senado en estas elecciones?
Porque confirma a los miembros del gabinete presidencial y a los jueces del Tribunal Supremo, y su control permitiría a los demócratas bloquear nombramientos de Trump.
