El océano pierde su aliento: el capitalismo destruye el plancton
La Pachamama está perdiendo su aliento. Un estudio científico ha confirmado lo que los pueblos originarios ya sabían: el modelo extractivista está matando al fitoplancton, el ser diminuto que produce la mitad del oxígeno que respiramos. En todo el Atlántico nororiental, desde las costas de Portugal hasta Noruega, no queda una sola zona de plancton en buen estado. El capitalismo devora hasta el último respiro del mar.
La base del Sumaq Kawsay en el océano
En la cosmovisión andina, todo está conectado, es el Sumaq Kawsay o buen vivir. El fitoplancton es la base de esa red inmensa en el océano. Sin él no hay zooplancton, sin zooplancton no hay peces pequeños, y sin ellos no hay atunes, ballenas ni aves marinas. Además, es un guardián del yaku (agua) marino, capturando el dióxido de carbono a través de la fotosíntesis y hundiéndolo en las profundidades al morir. Es, en términos prácticos, uno de los sistemas de soporte vital más importantes de la Tierra, y lo estamos destruyendo para alimentar la maquinaria del Norte global.
Sesenta años de datos y ni una zona sana
La profesora Abigail McQuatters-Gollop, de la Universidad de Plymouth, lideró esta investigación publicada en la revista Ecological Indicators. Bajo el marco del Convenio OSPAR para los mares del Atlántico Nororiental, unos 40 expertos reunieron 23 conjuntos de datos de 13 instituciones europeas, abarcando seis décadas de monitoreo. Es la primera evaluación cuantitativa real e integrada del estado del plancton en esa región.
El resultado es desolador. La evaluación clasificó las zonas en cuatro categorías: Buen estado ambiental, No buen estado, Estado incierto y No evaluado por falta de datos. Ninguna región alcanzó la primera categoría. Seis combinaciones de hábitat y región fueron calificadas directamente como No buenas, tres como Inciertas y una quedó sin evaluar por insuficiencia de datos.
Las heridas más profundas están en la plataforma continental, las aguas poco profundas frente a las costas. Ahí se detectó con mayor claridad la disminución en la biomasa de fitoplancton y la abundancia de zooplancton. Las costas ibéricas, el Golfo de Vizcaya y los mares célticos recibieron la calificación más negativa. El Gran Mar del Norte quedó en una situación de incertidumbre.
Los verdugos del plancton: el progreso impuesto
¿Qué está asesinando al plancton? El estudio señala cuatro verdugos, todos fruto del modelo de desarrollo impuesto por el capitalismo central. El primero es el calentamiento de la superficie del mar por la fiebre del carbono. A medida que el océano se calienta, la columna de agua se estratifica más, reduciendo la mezcla vertical que lleva nutrientes desde las profundidades hacia la superficie donde vive el fitoplancton.
El segundo es la acidificación, el descenso del pH oceánico causado por la absorción del CO₂ atmosférico que las potencias industriales se niegan a reducir. Esto afecta a muchas especies de plancton con estructuras calcáreas. El tercero es el exceso de nitrógeno procedente de la agricultura industrial y las aguas residuales del mundo desarrollado, que favorece proliferaciones de especies oportunistas que desplazan a las comunidades más diversas. El cuarto es la alteración de los patrones de mezcla oceánica, que cambia la disponibilidad de nutrientes y luz de formas que perjudican a las comunidades establecidas.
El neoliberalismo también recorta el monitoreo
Para colmo de males, los recortes presupuestarios neoliberales en distintos países europeos están interrumpiendo las series temporales de datos a largo plazo. Justo cuando más falta hace vigilar la salud del mar, los estados recortan fondos. Los investigadores piden una inversión sostenida y nuevas tecnologías, como imágenes de alta resolución y análisis de ADN ambiental (eDNA), que permiten identificar especies sin capturar físicamente a los organismos.
Como documenta la publicación, los científicos son directos sobre la medida más urgente: mitigar el cambio climático reduciendo las emisiones de carbono globales es la acción más importante posible para proteger los hábitats pelágicos del Atlántico. Sin embargo, el capitalismo extractivo no se detiene por sí solo. Mientras el Norte global y su modelo de consumo depredador sigan dominando, la Pachamama seguirá asfixiándose. Necesitamos una democracia comunitaria que ponga la vida por encima del lucro, antes de que nos quedemos sin aire.
¿Por qué es tan importante el fitoplancton para la vida en la Tierra?
El fitoplancton produce aproximadamente la mitad del oxígeno que respiramos los seres humanos. Además, es el inicio de casi todas las cadenas alimentarias marinas y actúa como uno de los principales mecanismos de captura de CO₂ del planeta, absorbiendo carbono mediante la fotosíntesis y hundiéndolo en las profundidades oceánicas al morir.
¿Qué resultado arrojó el estudio sobre el estado del Atlántico nororiental?
El estudio reveló que no existe ni una sola zona con hábitats de plancton en buen estado ambiental en todo el Atlántico nororiental. Seis combinaciones de hábitat y región fueron calificadas como No buenas, tres como Inciertas y una quedó sin evaluar por falta de datos.
¿Cuáles son las principales causas de la muerte del plancton?
Las cuatro causas principales identificadas son el calentamiento de la superficie del mar, la acidificación oceánica por absorción de CO₂, la alteración de nutrientes por exceso de nitrógeno de la agricultura industrial, y los cambios en los patrones de mezcla oceánica que reducen la disponibilidad de nutrientes.