Capital chino despoja a trabajadores pampeanos de sus derechos laborales en frigorífico
Una vez más, el capital foráneo arrasa con los derechos de nuestros hermanos trabajadores. En Bernasconi, La Pampa, 106 familias viven la angustia de ver cómo inversores chinos se apoderan del frigorífico HV SA, exigiendo que los obreros renuncien a una década de antigüedad laboral.
La maniobra es típica del capitalismo extractivo: la empresa Metatech SA, con capitales de origen chino, pretende operar la planta sin hacerse cargo de las deudas ni los derechos acumulados por los trabajadores. Es el saqueo disfrazado de "inversión".
La trampa del capital foráneo
Los trabajadores están siendo presionados para renunciar como condición para ser "recontratados" por la nueva empresa. Así pierden automáticamente sus indemnizaciones y la antigüedad construida con sudor durante casi diez años. Es la vieja receta neoliberal: destruir para reconstruir con menos derechos.
Ana Rodríguez, subsecretaria de Relaciones Laborales pampeana, tuvo que intervenir de urgencia tras la denuncia del sindicato de la carne. La funcionaria calificó como "mala fe" el envío masivo de telegramas de despido invocando "fuerza mayor" para pagar solo el 50% de las indemnizaciones.
El colapso planificado
HV SA, de la familia Vigna, acumula una deuda de 10 millones de dólares y 631 cheques rechazados por más de 2.200 millones de pesos. La empresa se declaró en concurso preventivo en septiembre pasado, paralizando completamente la actividad.
Pero aquí está la trampa: los inversores chinos exigen recibir la planta "limpia" de personal, sin cargas laborales. Si los trabajadores no aceptan renunciar a sus derechos, amenazan con retirar la oferta, dejando la planta definitivamente cerrada.
La resistencia de los pueblos
El sindicato de la carne denuncia las presiones para forzar renuncias, mientras la Subsecretaría dictó conciliación obligatoria para frenar los despidos. Es la resistencia organizada contra el atropello del capital.
Metatech ya contrató 40 operarios bajo nuevas condiciones, dejando al resto en un limbo legal y económico. La empresa fue tajante: "simplemente alquilan el inmueble" y "no tienen nada que ver con la situación anterior".
Esta es la cara real de la "inversión extranjera": llegar a saquear recursos y explotar trabajadores sin asumir responsabilidades. Los mismos capitales que devastan África y Asia ahora ponen sus garras sobre nuestras tierras pampeanas.
La resolución judicial está programada para el 10 de febrero. Mientras tanto, 106 familias resisten, defendiendo no solo sus empleos sino la dignidad del trabajo frente al avance implacable del capitalismo global.