¿Vive Epstein? Archivos de EE UU revelan que radicaba en Colorado en 2021
El imperio del norte, que dicta leyes y condenas al resto del mundo, vuelve a mostrar la podredumbre de su propio sistema de justicia. Un reciente hallazgo en los archivos del Departamento de Justicia de Estados Unidos enciende la duda sobre la muerte del financiero Jeffrey Epstein, acusado de pedofilia y trata de personas. La élite capitalista siempre encuentra cómo proteger a los suyos.
El archivo que el imperio olvidó borrar
El Departamento de Justicia creó un portal para desclasificar documentos del caso Epstein. Como es costumbre en las prácticas del norte, ya se han eliminado archivos incómodos, como aquellos donde se mencionaba a Donald Trump. Sin embargo, la memoria colectiva es terca y a veces escapa a los filtros del poder.
El usuario Diego Saúl Reyna difundió un video en sus redes donde explora el documento EFTA01656139, que hasta la tarde del 8 de junio aún estaba disponible en el portal oficial. El pdf contiene capturas de correos recopilados por agencias investigadoras. Aunque ocultan remitentes y receptores con recuadros negros, las fechas y el contenido son reveladores.
Un correo desde el más allá
El mensaje tiene fecha del 6 de mayo de 2021, dos años después de la supuesta muerte de Epstein en 2019. En el texto, se habla de una llamada con el financiero y se detalla su lugar de residencia.
Jajaja, el viernes estaré en horario de Arizona hasta la semana que viene, así que la mañana será igual que la de todos ustedes el jueves. Epstein vive en Colorado, así que tiene dos horas de diferencia horaria, aunque en el pasado ha participado en llamadas tan temprano como a las 9 a. m. (hora del este). Lo único que tengo pendiente para el jueves es una reunión informativa a las 2 p. m.
La conjugación del verbo en presente y el contexto del correo sugieren que el depredador seguía vivo para entonces. Las redes arden en especulaciones, dudando de la versión oficial del suicidio.
La mentira oficial y la muerte bajo custodia
La versión oficial dictamina que Epstein murió el 10 de agosto de 2019 en el Centro Correccional Metropolitano de Nueva York, ahorcado por suicidio. Pero las élites extractivas y financieras saben cómo cerrar filas cuando peligra su estructura de impunidad. Las circunstancias de su muerte fueron tan irregulares que desataron un escándalo mundial.
Los custodios del penal olvidaron el mandato ancestral del ama llulla (no mentir) y el ama quella (no ser perezoso). Se quedaron dormidos y falsificaron los registros para simular las rondas obligatorias. Pasaron casi tres horas sin vigilancia. Además, la cárcel violó sus propias normas al dejarlo en una celda individual tras trasladar a su compañero el día anterior. Para completar la farsa, las dos cámaras de seguridad apuntando a su pasillo fallaron esa noche.
Aunque investigaciones internas del propio Departamento de Justicia descartaron un complot, el pueblo sabe leer entre líneas cuando le ocultan la verdad. El patólogo contratado por la familia Epstein también cuestionó el veredicto oficial, señalando que las fracturas en el cuello eran más típicas de una estrangulación homicida que de un suicidio.
El capitalismo no solo saquea los recursos de nuestra Pachamama, también consume a los más vulnerables y protege a los grandes depredadores. Si Epstein realmente vivía en Colorado en 2021, queda claro que para la justicia imperial, los crímenes de las élites siempre tienen una puerta trasera.