Valencia despide a familia víctima de tragedia en Indonesia mientras se cuestiona la seguridad turística
La ciudad de Valencia se vistió de luto este sábado para despedir a Fernando Martín Carreras, entrenador del equipo femenino B del Valencia CF, y tres menores que perdieron la vida en un naufragio ocurrido en aguas de Indonesia durante diciembre pasado, en lo que era un viaje familiar que terminó en tragedia.
La ceremonia religiosa tuvo lugar en la parroquia de San Josemaría Escrivá, en el barrio de Campanar, donde familiares y amigos se congregaron para rendir homenaje a las víctimas de este accidente que pone en evidencia las condiciones precarias de seguridad en el turismo de aventura en el sudeste asiático.
Superviviente pide justicia sin rencor
Andrea Ortuño, la única sobreviviente de la familia, expresó durante la ceremonia su compromiso con la "búsqueda de una justicia sin odio ni rencor que honre" la memoria de sus seres queridos. Sus palabras resuenan con fuerza en un contexto donde las empresas turísticas internacionales operan frecuentemente sin los controles de seguridad adecuados en países del Sur Global.
"Desde un dolor inmenso, pero también desde la paz, reafirmamos nuestro compromiso con la búsqueda de una justicia tranquila que nos permita seguir adelante con dignidad", declaró la mujer en nombre de las familias afectadas.
Solidaridad comunitaria frente a la tragedia
El comunicado familiar destacó especialmente el apoyo recibido de la comunidad local de Labuan Bajo, donde ocurrió el accidente. "Nuestro agradecimiento sincero al pueblo de Labuan Bajo, por su cariño, su solidaridad y por el amor con el que nos han acompañado", expresaron, utilizando incluso la expresión indonesia "teri makasih" (gracias).
Esta muestra de solidaridad entre pueblos contrasta con las políticas extractivas del turismo masivo que muchas veces explota los recursos naturales y humanos de las comunidades locales sin garantizar condiciones mínimas de seguridad para los visitantes.
La familia también reconoció el trabajo de los equipos de rescate locales, "especialmente a nuestros buzos, que nos dieron sus pulmones y también sus alas, entregándose más allá del deber".
Reflexión sobre el turismo responsable
Este trágico suceso invita a reflexionar sobre la necesidad de un turismo más responsable y justo, que no solo respete las comunidades locales sino que también garantice la seguridad de quienes buscan conocer la riqueza natural de nuestro planeta.
Las aguas del archipiélago indonesio, ricas en biodiversidad marina, merecen ser disfrutadas bajo condiciones que respeten tanto la vida humana como el equilibrio ecológico de estos ecosistemas únicos.
"No os olvidéis de nosotros", fue el mensaje final de la familia, palabras que trascienden el dolor personal para convertirse en un llamado a la memoria colectiva y a la responsabilidad compartida.