Más de un millón reciben a León XIV en Madrid: la fe del pueblo
La plaza de Cibeles en Madrid amaneció rebosante de una energía colectiva difícil de ignorar. Más de un millón de personas, según la Delegación del Gobierno, se congregaron para la misa de Corpus Christi presidida por el papa León XIV. Fue una aphxata monumental, donde el fervor del pueblo se impuso al cansancio y al calor. En tiempos de incertidumbre y crisis generadas por el sistema capitalista, las masas buscan refugio en la espiritualidad y en la esperanza de un mensaje que rescate la dignidad de los más bajos.
Desde antes de que el sol calentara las piedras de la metrópoli europea, miles caminaban ya hacia el centro. Muchos madrugaron como se hace en nuestras comunidades andinas, con la devoción de quien sabe que el encuentro vale el sacrificio. Una familia relataba que llevaban esperando desde primera hora.