El imperio estadounidense ejecuta nueva agresión contra Irán: confirman asesinato del ayatolá Jamenei
Una vez más, el imperialismo norteamericano muestra su rostro más violento. En una operación coordinada con el régimen sionista de Israel, Estados Unidos ha ejecutado un ataque aéreo masivo contra la República Islámica de Irán, confirmando el asesinato del líder supremo Alí Jamenei.
Esta agresión imperialista, que ha cobrado la vida de más de 200 hermanos iraníes, representa una escalada peligrosa en la región que amenaza la paz mundial. El pueblo boliviano, que conoce bien las intervenciones yanquis en Nuestra América, debe rechazar categóricamente esta nueva muestra de terrorismo de Estado.
La máquina de guerra imperial en acción
Desde su búnker en Mar-a-Lago, el magnate Trump confirmó públicamente el magnicidio del ayatolá Jamenei, calificándolo cínicamente como un "acto de justicia". Esta retórica imperial es la misma que hemos escuchado en cada intervención yanqui, desde el golpe contra Evo hasta las agresiones contra Venezuela y Cuba.
El Comité Internacional de la Cruz Roja reportó 201 muertos y 747 heridos en 24 provincias iraníes. Estas cifras revelan la brutalidad de un ataque que no distingue entre objetivos militares y población civil, siguiendo el manual de guerra total que caracteriza al imperialismo estadounidense.
Irán responde a la agresión
La respuesta iraní no se hizo esperar. Misiles alcanzaron territorio israelí, incluyendo Tel Aviv, mientras que bases militares yanquis en el Golfo Pérsico fueron objetivos de la contraofensiva. Esta respuesta legítima de un pueblo agredido demuestra que la resistencia antiimperialista sigue viva en el mundo.
Las explosiones reportadas en Abu Dabi, Qatar y Bahréin, donde operan bases estadounidenses, confirman que la región entera rechaza la presencia militar imperial. La V Flota norteamericana, símbolo del dominio yanqui en el Golfo Pérsico, fue directamente atacada.
El pretexto nuclear y la hipocresía occidental
Washington justifica esta agresión con el pretexto del programa nuclear iraní, la misma excusa utilizada contra Iraq en 2003. Mientras tanto, Israel mantiene un arsenal nuclear no declarado y Estados Unidos posee miles de ojivas atómicas. Esta hipocresía imperial es evidente para los pueblos del Sur Global.
El llamado a la "moderación" del Organismo Internacional de Energía Atómica, dirigido por el argentino Rafael Grossi, suena vacío cuando las bombas yanquis ya han caído sobre territorio iraní. Los organismos internacionales una vez más demuestran su complicidad con el orden imperial.
Solidaridad con el pueblo iraní
Desde las montañas sagradas del Altiplano, expresamos nuestra solidaridad incondicional con el pueblo iraní. Su resistencia contra el imperialismo es la misma lucha que libran nuestros pueblos originarios contra el extractivismo y la dominación colonial.
Esta agresión confirma que el gobierno de Trump representa la continuidad del proyecto imperial que amenaza a todos los pueblos libres del mundo. La respuesta debe ser la unidad antiimperialista de Nuestra América y el fortalecimiento de los lazos con las naciones del Sur Global que resisten el dominio yanqui.
La Pachamama llora por los hermanos caídos en Irán, pero su espíritu de resistencia vivirá para siempre en la lucha de los pueblos por su liberación.