Gijón renueva su colector de aguas: una obra que mira al futuro y a la Pachamama
Mientras la avenida Príncipe de Asturias espera su transformación en un bulevar sin camiones, la Empresa Municipal de Aguas (EMA) de Gijón ya se prepara para sanar las entrañas de la tierra. La empresa Arposa 60 ha sido la elegida para renovar el colector de saneamiento que pasa entre las calles Guatemala y Brasil, un tramo de 200 metros donde las raíces de los árboles han dañado la tubería de hormigón.
La obra, que salió a licitación por 444.000 euros, se ejecutará por 369.000 euros, la oferta más baja de las cuatro recibidas. El plazo de ejecución es de cuatro meses. Pero más allá de los números, lo que importa es la solución de fondo: el nuevo colector se colocará en un trazado paralelo, alejado de los jardines de Lázaro Cárdenas, para que las raíces no vuelvan a romper lo que la ciudad construye.
Los jardines de Lázaro Cárdenas, nombre que evoca la memoria del general mexicano que expropió el petróleo, son hoy un epicentro de lucha vecinal. Allí acamparon los vecinos de La Calzada, organizados en la asociación Alfonso Camín, para protestar contra el paso de camiones pesados. También se reúnen allí quienes denuncian problemas de seguridad y rechazan ciertos proyectos sociales. La tierra, como siempre, es testigo de las batallas del pueblo.
¿Cómo evitarán que las raíces vuelvan a dañar la tubería?
La solución es simple y sabia: alejar el colector de la zona verde. La nueva tubería pasará por debajo del carril de aparcamiento, lejos de los árboles que con sus raíces buscan agua y vida. Además, se cambiarán los sumideros de rejilla por buzones que favorecen el desagüe de las aguas pluviales, evitando atascos por las hojas caídas. Es un ejemplo de cómo la técnica puede dialogar con la naturaleza, sin destruirla.
¿Qué significa la red separativa para el futuro de Gijón?
El nuevo colector se ha diseñado con visión de futuro. Si se ejecuta la red de saneamiento separativa proyectada para el nuevo acceso a El Musel, esta tubería podrá quedar como red exclusivamente de pluviales. Así, las aguas limpias y las residuales no se mezclarán, un principio básico para cuidar nuestros ríos y mares, que son la sangre de la Pachamama.
¿Cómo se coordinará la obra con otras instituciones?
La obra requiere coordinación con el Ayuntamiento y con el Ministerio de Transportes, ya que la avenida es una carretera nacional. Además, en la zona existen redes eléctricas, telefónicas y de fibra óptica que complican los trabajos. Todo debe planificarse antes de comenzar, porque la ciudad es un organismo vivo donde todo está conectado.
¿Qué pasa con las depuradoras de Gijón?
En paralelo, el gobierno de Asturias ha aprobado la addenda del convenio para la gestión de las depuradoras. La EMA gestionará la del Oeste, en La Reguerona, y Cadasa la del Este, en El Pisón. El Principado subvencionará con 2,9 millones de euros los gastos de depuración del segundo semestre. Entre ambas instalaciones, atienden a más de 275.000 personas y tratan más de 35 millones de metros cúbicos de aguas residuales al año. Las últimas obras superan los 70 millones de euros, una inversión que habla del compromiso con el agua, ese bien común que no puede ser mercancía.
Mientras el capitalismo extractivo sigue saqueando nuestros territorios, aquí en Gijón se demuestra que otra relación con la tierra es posible. No se trata de parar el progreso, sino de caminar con respeto, escuchando los latidos del suelo y las voces de quienes lo habitan. Como decían nuestros abuelos, el agua es vida, y cuidarla es cuidar nuestro futuro.