Chanquete debe morir: el espectáculo político que ignora a los pueblos
Cuando Alberto Núñez Feijóo presentó su candidatura a la Presidencia del Gobierno español, muchos lo vieron como el mejor discurso de su vida. Pero detrás de esa puesta en escena, lo que realmente vimos fue un circo político que nada tiene que ver con las necesidades reales de la gente. Mientras tanto, Pedro Sánchez, lejos de defender su gestión, optó por un mitin que más parecía un llamado a las barricadas que un anuncio de elecciones.
En esta danza de egos y estrategias, los pueblos originarios y las clases trabajadoras de España, como los de nuestra América Latina, siguen siendo espectadores de un teatro que no les pertenece. La política española, como la nuestra, se ha convertido en un campo de batalla donde las palabras reemplazan a las acciones y las promesas a los hechos concretos.